“Todos somos iguales ante la ley”, dice el artículo 7 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aunque para muchos no se cumple a la hora de ir a comprar ropa. Lo que para algunos significa una salida agradable, y hasta psicológica, el hecho de ir a buscar alguna prenda, escogerla, probarla y llevarla, para muchos se trata de una tarea insufrible.
Por Ignacio Pellizzón
Nota publicada en suplemento de Clarín, Mirador Provincial.
Gran parte de la sociedad padece la falta de talles en
indumentarias, por distintos motivos que no se justifican teniendo en cuenta
que en la provincia de Santa Fe se encuentra vigente desde 2007 la Ley de
Talles 12.841, a la cual la ciudad se adhirió en 2011 a través de “Rosario
viste a todos” lanzado por el ex concejal Gonzalo del Cerro, inclusive se
encuentra su equivalente a nivel nacional.
Sin embargo, “hecha la ley, hecha la trampa”. En innumerable
cantidad de negocios no están disponibles los distintos tamaños de ropa que
cualquier persona pueda necesitar. “Solamente están los talles ‘normales’ para
gente ‘normal’ (S, M y L) como le comentó a este cronista una vendedora de un
comercio en plena peatonal Córdoba.
El 40% de las personas padece el incordio de no encontrar
talles apropiados en los diversos negocios comerciales de indumentaria según la
última encuesta realizada por la Universidad Abierta Interamericana (UAI),
mientras que según revela la ONG Volver a Empezar un 60% de la población padece
entre obesidad y sobrepeso. Es decir, cada vez son más los consumidores que ven
vulnerados sus derechos, sus principios tuitivos, basados en la protección a la
salud e integridad, en la libertad de elección, en condiciones de trato digno,
equitativo e información adecuada y veraz.
INCUMPLIMIENTO
Si bien los datos brindados por la ONG Volver a Empezar,
arrojan una estadística preocupante en cuanto a la falta de salud alimentaria
de los rosarinos alcanzando un total del 60% (30% de obesidad y 30% de
sobrepeso), lo cual denota un flagelo creciente y alarmante en la sociedad, no
implica que haya personas que por genética deban utilizar talles más pequeños o
más grandes. Las leyes no se crean para tapar enfermedades, sino para regular,
controlar y sancionar, aunque en este caso “no hay peor ciego que el que no
quiere ver”.
En diálogo con Mirador
Provincial, el director de Volver a Empezar, Osvaldo Aronna, señaló que “en
una semana concurren 900 personas con distintos problemas alimenticios”, es
decir que en un mes más de 3.600 personas acuden para tratar su enfermedad “y
por supuesto que notamos que muchos tienen problemas en el momento de comprar
ropa porque no hay talles para ellos”.
Desde la ONG, que no recibe ningún tipo de subsidio estatal
y únicamente se sostiene con alguna colaboración de los asistentes, afirman que
“la Ley de Talles es una burla, porque nunca se cumplió. Está parada. No hay
control al respecto. Nosotros lo vemos con las personas que se acercan a las
distintas escuelas donde damos un plan alimentario saludable”, expresó Aronna.
Claro está que el problema existe y el incumplimiento a la
ley también, aunque los ciudadanos no se toman el trabajo de realizar las
denuncias en la Oficina del Consumidor (Córdoba 852). “Nosotros la verdad que
no recepcionamos muchas denuncias al respecto.
Lamentablemente no contamos con
inspectores para que realicen recorridas ni tampoco poseemos la facultad de
sancionar, sino que derivamos, en algunos casos, a la secretaría de Comercio
Exterior o, en su defecto, a la Municipalidad. No obstante, son muy pocas las
personas que se acercan con un problema de talles concreto”, afirmó a Mirador Provincial la titular de la
dependencia, María Julia Bonifacio.
TALLES QUE ENFERMAN
En conjunto con la ONG Volver a Empezar, la UAI, a través de
la coordinadora de asuntos estudiantiles y extensión, Graciela Esprez, trabajan
en un proyecto que pretenden presentar en el Concejo para implementar lo que
denominan: “Historia de Vida”, en el que se plantea generar una especie de
historia clínica sobre la cantidad de personas que sufren enfermedades
alimenticias, entendiendo y asumiendo a la misma como un problema crónico.
En contacto con Mirador
Provincial, Esprez apuntó que “basta con hacer un recorrido por la oferta
de indumentaria en los comercios para darse cuenta que la disponibilidad de
talles son muy pocos, con el agravante de que lo que antes era un talle 44, hoy es un 40 y hasta un 38, es
decir que son de tamaño infantil para adolescentes y adultos inclusive”.
“Por lo tanto, la gente termina vistiéndose donde encuentra
posibilidades y no donde quiere. Notamos que solo se encuentran talles en tiendas al por mayor o donde indican
‘talles especiales’, con ofertas muy pobres en cuanto diseño. No hay variedad,
sino talles estándar, por lo que las personas deben conformarse con lo que
encuentran. La ropa de moda no se fabrica en múltiples talles”, aclaró Esprez,
y agregó: “El modelo hegemónico de lo que debe ser hoy el cuerpo humano, es un
modelo dañino y nocivo, ya que el mismo está más cercano a lo que es la
anorexia o bulimia consumada”.
PREMIO AL QUE
CUMPLE
Frente al alto incumplimiento de la Ley de Talles y a la
ordenanza aprobada en el Palacio Vasallo, los concejales radicales María
Eugenia Schmuck y Sebastián Chale, presentarán algunas modificaciones en la
ordenanza actual con incentivos para que los comercios logren cumplir
correctamente con la ley.
“Hemos advertido en varios locales que el talle más grande
es prácticamente igual que los talles chicos de otras marcas, eso es porque se
pretende transmitir un determinado estereotipo del cuerpo que hay que tener,
con lo cual produce frustraciones en muchas personas que pueden sentirse
discriminadas o, aun peor, jóvenes que tienden a trastornos alimenticios por el
anhelo de tener otro cuerpo”, explicó a Mirador
Provincial la edil Schmuck.
Según a la documentación que pudo acceder este medio, se
destacan los siguientes puntos que reflejan un avance a la ordenanza vigente:
- Créase un Programa de Incentivo para aquellas fábricas y/o
locales comerciales de indumentaria que elaboren y/o comercialicen prendas en
todos los talles necesarios para cubrir las medidas antropométricas de los
hombres y las mujeres.
-Locales, diseñadores y fabricantes que confeccionen y/o
comercialicen ropa femenina y masculina en la ciudad de Rosario, cumpliendo con
lo establecido en el artículo 2º de esta ordenanza, tendrán derecho a una
reducción en un 20% de la alícuota del DREI por un año calendario, con la
posibilidad de renovación, por un año más.
- Los comercios y fabricantes beneficiarios tendrán la
posibilidad de celebrar convenios con el Banco Municipal de Rosario con el fin
de obtener un acceso a créditos con baja tasa de interés y/ facilidades de
financiación para realizar mejoras en su infraestructura.
UN EJEMPLO DE
LOCAL
El miércoles de la semana pasada inauguró en Rosario un
local multimarca de ropa inclusiva. Se trata de Vestite, un espacio que se
ubica en peatonal Córdoba 1273, en el que se encuentran disponibles todos los
talles para las mujeres, ya que se trata de un comercio exclusivo para las
damas.
“Están todos los talles para todas las mujeres, porque
nuestra intención es no discriminar, sino incluirlas. Nos parece de suma
importancia que todas las personas puedan encontrar una prenda que les sienta cómoda
y con la que puedan identificarse. Nosotros apostamos a este espacio inclusivo
donde ninguna mujer sentirá que no hay ropa para ella, sino que encontrará el
talle justo que necesite”, subrayó a Mirador
Provincial, su titular, Gerardo Navarro.

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