sss ROSBARING: LA ALUCINANTE HISTORIA DE LA MADRE QUE PUSO UN JARDIN EN SU CASA

jueves, 13 de octubre de 2016

LA ALUCINANTE HISTORIA DE LA MADRE QUE PUSO UN JARDIN EN SU CASA


Es directora de una institución para niños, pero a su vez creó un espacio de inclusión para chiquitos marginados utilizando únicamente los recursos de su familia. Crónica de una imprescindible.

Por Ignacio Pellizzón

Tuvo la desfachatez, la caradurez y la absoluta insolencia de faltarle el respeto a las atrocidades que la vida en la calle genera en los chicos. Hace siete años abrió un jardín gratuito en su casa al que asisten más de cien niños desamparados en pleno barrio Tablada; uno de los “más peligrosos” según los medios y, al mismo tiempo, con las personas más excepcionales como Vilma Ludueña.

Vilma, una de esas mujeres con un corazón “tan cinco estrellas”, es directora del jardín que lleva el nombre del pintor y escritor argentino, Gustavo Corochet, ubicado en pleno corazón de Tablada en Bv Seguí 107 bis, al que asisten 300 niños de entre 3, 4 y 5 años con “muchos derechos vulnerados”, apuntó.

En la institución, también funciona un comedor para los turnos de mañana y tarde, que les brinda almuerzo a todos los chicos, aunque “comen en la salita”, porque todavía no tienen construido el comedor propiamente dicho, “pero nos acomodamos”, explicó Ludueña.

Sin embargo, esta mujer necia de aceptar la cruda realidad de que tantos chicos vivan en la calle optó por no conformarse con el jardín. “Hace siete años abrimos con mi familia una suerte de espacio inclusivo al lado de mi casa que llamamos “El Arca de Niñas y Niños, que está a menos de dos cuadras del Gustavo Corochet (Bv. Seguí 75), al que vienen más de cien niños”, contó Vilma; y agregó: “No lo vemos como un problema, sino como un desafío constante”.

“Hacemos múltiples actividades para la inclusión social, porque los chiquitos que asisten no tienen familia que los contengan y están en situación de calle la mayoría. Además de niños, asisten madres, padres, es decir acaparamos todas las generaciones. Es libre, gratuito y abierto”, detalló Ludueña.

El espacio de inclusión lo sostienen con recursos propios y genuinos de la familia. “No queremos subsidios ni estatales ni privados, solo queremos devolver todo lo que Dios nos da. No tenemos intención de involucrar ningún tipo de política partidaria allí, para que sea un lugar realmente inclusivo”, aclaró firmemente.

“Realizamos muchísimas actividades como: talleres de cine, plastimasa, cocineritos, también hacemos juegos didácticos y ayuda escolar, entre otros; es decir todo lo que podamos abordar con mi familia. Acá puede venir todo el que esté interesado sin ninguna restricción”.

LOS MUERTOS NO DELINQUEN


El barrio de Tablada está sindicado en Rosario como uno de los más peligrosos y con los índices más altos de delincuencia y asesinatos. Por esta razón, desde que desembarcó supuestamente Gendarmería, se marcó dicha zona como una de las prioridades en cuanto a patrullaje e incremento de vigilancia.

No obstante, Vilma Ludueña denota una merma en los alarmantes números, pero aclara que se debe a una situación que preocupa y entristece aún más el panorama que se vive actualmente en la ciudad, sobre todo en el barrio.

El delito en Tablada “bajó”, apuntó Vilma, haciendo hincapié en la zona que conoce bien que abarca: de Ayolas  a Uriburu y del río a Ayacucho. “Notamos que el índice delictivo disminuyó, pero tiene que ver con que 33 personas muy jóvenes, menores de 30 años, por haber estado ligados a la venta de droga fueron asesinados entre ellos mismos por el negocio”, reflexionó y cerró con un final abierto: “Creo que hay más calle que espacios de inclusión y cuando falta la figura de la familia, falta la base”.


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