Salir a bailar en
Rosario se volvió muy oneroso. Con entradas que superan los cien pesos y combos
de tragos que llegan hasta los mil pesos, el costo de una salida nocturna se
transformó en una actividad suntuaria.
Por Ignacio Pellizzón
Nota publicada en suplemento de Clarín, Mirador Provincial
Para Pablo, los precios en los boliches “no tienen asidero”,
porque pagan entradas desorbitantes y no se les brinda “ningún servicio” como
pueden ser una consumición, vasos grandes o descuentos importantes. “No importa
en qué zona se encuentre la disco, ya que en todos lados cuesta lo mismo y la
ineficiencia del servicio es igual. Pareciera que se ponen de acuerdo”,
disparó.
El titular de la Cámara de Esparcimiento Nocturno (CEN),
Marcelo Pinchetti, no desmiente los altos costos de los boliches, aunque
argumenta que los dueños de las discotecas deben afrontar “gastos importantes
en alquileres, presiones tributarias, salarios de hombres de seguridad,
cajeros, boleteros, runners, entre otros”.
La entrada a los boliches denominados “grandes” oscila entre
los 120 y 150 pesos sin consumición. Los combos de bebidas como pueden ser un
Fernet Branca de 750 ml con dos Coca Colas alcanzan hasta los mil pesos al
igual que una botella de Vodka de mismo tamaño con dos cajas de jugo de naranja.
En cuanto a las bebidas individuales, una lata de cerveza cuesta entre 80 y 100
y un vaso de fernet entre 100 y 150 pesos.
Así mismo, los precios varían rotundamente según el horario.
Antes de la 1.30 de la mañana, en relación a una carta de precios a la que
accedió este medio arroja: Fernet Branca con dos cocas 550 pesos; Campari con
dos jugos Citric 550; Vodka Smirnof con dos Citric o cuatro Speed 650 pesos;
Vodka Absolut con cuatro Speed o dos Citric 1.200 pesos.
“No solo que no hay en la barra la variedad de opciones que
la carta ofrece, sino que la escasez de hielo es notable al igual que la pésima
atención y organización que tienen para ordenar las largas colas que se forman
para intentar comprar algo”, señaló Martín a Mirador Provincial, un habitué de
uno de los boliches del barrio de Pichincha.
¿Y EN EL PAÍS?
Mirador Provincial consultó a distintos referentes de
boliches de Capital Federal, Córdoba y Mendoza, de modo de lograr una
comparación aproximada en cuanto costos en relación a Rosario. Si bien las
diferencias no son abrumadoras, se denota una diferencia en la que se debe
tener en cuenta los salarios promedios de las personas, impuestos, costos de
habilitaciones, zonas donde se ubican los boliches, entre otros.
En ciudad de Mendoza, por ejemplo, hay cuatro boliches de
los denominados “grandes”. La entrada tiene un costo de 120 para los hombres y
70 pesos para las mujeres con una consumición incluida, que puede ser un trago
(fernet o campari). Por su parte, dentro de la discoteca la lata de medio litro
se encuentra a 60 pesos y un vaso de medio litro con fernet preparado alcanza
los 110 pesos.
Córdoba capital tiene distintas zonas en las que varían
notablemente las discotecas al igual que los precios. En Nueva Córdoba, que se
ubica al lado del shopping Patio Olmos, hay cerca de 75 boliches y allí se
hospedan la mayoría de los estudiantes. Todas las entradas no tienen costo
hasta la 1.30, mientras que luego de dicho horario las mismas tienen consumiciones
y van desde 120 a 170 según la consumición elegida. El precio de la lata de
medio litro cuesta 60 pesos, el fernet de litro preparado 140 pesos, valdes de
tragos 300 pesos cada uno.
Sin embargo, en la zona del Chateau (cancha de fútbol),
siendo una de las más exclusivas de Córdoba, hay aproximadamente seis boliches
“grandes”; el panorama cambia radicalmente, ya que el precio de la entrada
ronda entre los 150 y 200 pesos sin consumición, además hay una lista de
ingreso para las diferentes fiestas electrónicas que se organizan.
Finalmente, en Capital Federal, en el barrio de Palermo, los
precios no son muy dispares a los de Rosario. Las entradas oscilan entre los
150 y 200 pesos, los tragos cuestan entre 100 y 150, la botellita pequeña de
cerveza 60 pesos y los champagnes con energizantes desde 500 pesos en adelante.
LA DECADENCIA
Según Pinchetti, en Rosario hay aproximadamente cuatro
boliches “grandes”. “Yo comprendo que los números de las discotecas son
costosos, pero debemos mantener estos precios por las obligaciones que tenemos.
Por ejemplo, en un espacio para dos mil personas, tenemos que contratar 28
hombres de seguridad por disposición municipal, así se llene o no el boliche”,
explicó a este medio.
“Otro factor muy importante a tener en cuenta tiene que ver
con la renovación de los contratos de alquiler que aumentan entre 30 y 40%,
además de los tarifazos eléctricos que tuvimos que padecer, los cuales fueron
realmente altísimos”, añadió Pinchetti.
En rigor, para el titular de la CEN en Rosario cerraron en
el último tiempo “alrededor de 50 espacios nocturnos” producto de las
disposiciones mencionadas. “La presión municipal es realmente muy alta, porque
cada 80 personas se debe incorporar un guardia de seguridad totalmente anotado
lo que representa una carga tributaria de 1.800 pesos aproximadamente, es decir
que en un espacio de 600 personas se deben anotar 28 hombre, lo cual es un
despropósito”, argumentó Pinchetti.
No obstante, otro matiz del problema de los boliches, según
la CEN, tiene que ver con “el dinero de la burocracia”. “Notamos que las reglas
no están claras. Tenemos 300 inspecciones de 20 dependencias diferentes para
que te den un solo papelito para habilitarte el local. Por estas razones, no te
queda otra que pasar los costos a los precios porque no hay rentabilidad
prácticamente”, describió Pinchetti.
Según informaron a Mirador Provincial distintas fuentes, la
discoteca ubicada en la zona de La Fluvial no abre más los jueves (peña
universitaria) y viernes, y los sábados trabaja al 50% de su capacidad; otra de
las discotecas que se encuentra en el predio del shopping Alto Rosario alcanza
el 30% de su capacidad los fines de semana; otra discoteca de reconocida fama
que se encuentra en Avenida Francia y Brown, solamente abre sus puertas para
fiestas especiales. “La caída de la demanda cayo entre un 40 y un 50%
interanualmente. No hay boliche que trabaje a capacidad máxima, sino todo lo
contrario”, culminó el titular de la Cámara de Esparcimiento Nocturno.
AJUSTANDO PREVIA
Una de las tendencias que los jóvenes comenzaron a instalar
desde un tiempo a esta parte, es ingresar al boliche antes de la 1 de la
mañana, de modo de pagar una entrada que suele rondar entre 30 y 50 pesos y
aprovechar las promociones en combos de tragos que se ofrecen hasta la 1.30 de
la mañana, ya que luego los precios se duplican al igual que el costo del
ingreso a la discoteca que se triplica.
Lucía contó a Mirador Provincial que ella con su grupo de
amigas prefieren ir temprano, “porque pagamos más barata la entrada, podemos
aprovechar las promociones y también ya nos ubicamos dentro del boliche porque
después se llena demasiado e ir moviéndote es un incordio”.

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