Se trata de uno de los
problemas sociales que mayor malestar genera en la calle. La disputa por el
cobro arbitrario de los llamados “trapitos”, en pos de la utilización del
espacio público es una constante. Cifras desproporcionales, agresiones,
insultos, violencia física, mafias y miles de denuncias envuelven a esta
problemática que aún no se ha podido resolver.
Por Ignacio Pellizzón
Nota publicada en suplemento de Clarín, Mirador Provincial.
Ciudad Futura, el nuevo bloque joven que ingresó al Concejo
con sus tres integrantes (Juan Monteverde, Pitu Salinas y Caren Tepp), vuelve
poner en agenda el tema con un proyecto que ya genera disidencias en el Palacio
Vasallo: Estacionamiento Medido Cuidado.
Con una mirada haciendo hincapié en la problemática social,
buscan impulsar la iniciativa a través de la inclusión de los “trapitos”
incorporándolos a un sistema de economía informal, que permita que se los pueda
registrar y controlar. Además, exponen sobre la mesa el interrogante de si los
espacios públicos deben estar privatizados o no.
¿De qué se trata?
El modus operandi sería de la siguiente manera: se abre un
registro para no más de mil personas, ya que son 500 las cuadras afectadas por
estacionamiento medido, con lo que se especula un trabajador por cuadra o dos
por cada turno y se irán rotando por sorteo, ya que hay espacios más
redituables que otros. Deberán cumplir ciertos requisitos estipulados y serán
controlados por la Municipalidad que, en conjunto con las secretarías de
Control y Convivencia Ciudadana y Economía Solidaria, abriría una dirección
específica a la temática. Así, frente a cualquier problemática los ciudadanos
podrán efectuar las denuncias pertinentes al caso y quitarlos, si así lo
requiriera, del registro perdiendo su fuente de trabajo.
El cuidacoche no estará en relación de dependencia, sino que
comprará unos cartones a mitad de precio, los cuales entregarán a los
conductores para dejar registro que se les cobró cierto monto por una cantidad
de tiempo determinada, y luego marcará en el parquímetro (el trabajador) con
una tarjeta Movi que se le otorgará. Del total recaudado el 50% irán a las
arcas estatales y el otro 50 será remuneración del cuidacoche. Éste cobra en
base a la cantidad de cartones que expenda, en una primera instancia.
Los días que haya espectáculos ya sean deportivos,
musicales, teatrales, entre otros, podrán los cuidacoches hacerse cargo del
estacionamiento, pero imitando la modalidad que se viene aplicando en la zona
de la Florida, donde un monto del dinero recaudado se destina a hospitales.
Teniendo en cuenta que no serán trabajadores municipales,
por ende no estarán en relación de dependencia, las condiciones laborales
estarán atadas al Monotributo Social (herramienta del Estado Nacional que
funciona para economía informal) que otorga posibilidad de emitir facturas,
acceder a las prestaciones de las obras sociales e ingresar al sistema
previsional abonando mensualmente $161,50.
LAS TRABAS
El concejal oficialista, Carlos Comi, quien también preside
la comisión de Servicios Públicos, opinó a Mirador
Provincial al respecto sobre la iniciativa de Ciudad Futura y dijo que
“sería un retroceso” y que “no está contemplada la posibilidad”, porque si por
cada problema que tiene la ciudad “la solución es estatizar, tenemos un
inconveniente serio, ya que el presupuesto es uno solo”.
Además, Comi agregó: “Por ejemplo, la empresa actual a cargo
de la concesión del estacionamiento medido, mantiene una prórroga hasta abril,
pero debe invertir 30 millones de pesos para poder renovar, por ende si se
estatizara el municipio debería hacerse cargo de dicha inversión, por ende
dicho monto debería ser quitado de Salud Pública, obras en algún barrio u otra
prestación”.
La idea del estacionamiento medido es “la rotación de
vehículos” en la vía pública, de modo que el que estacione “utilice el espacio
para realizar algún trámite, alguna compra en comercios, para luego retirarse y
dejar que otro vehículo pueda estacionar”, aseveró el edil.
Desde Ciudad Futura, vienen exigiendo desde hace tiempo,
mediante pedidos de informe, sobre cuánto recauda la empresa a cargo del estacionamiento
medido “Rosario S.A.”, pero todavía “no tuvimos respuesta alguna”. Hoy en día,
el municipio recibe el 5, 7% del dinero recaudado por parte de la firma,
mientras que “nosotros le otorgaríamos el 50%, por eso decimos que es un
proyecto autofinanciable y transparente”, declararon a este medio.
Para el concejal del PRO, Carlos Cardozo, el estacionamiento
medido “debe continuar concesionado”, pero con “mejoras” en relación a las
terminales de carga. “Hay que modernizarlas para permitir el uso de pago
electrónico” en las mismas, para facilitarle su uso a los usuarios, señaló a Mirador Provincial.
Otro de los consultados fue el edil radical, Sebastián Chale
quien dijo: “Hoy es más conveniente que se mantenga la prórroga privada en el
estacionamiento medido, ya que no se trata de un servicio que presta, sino que
es un sistema para favorecer la rotación de vehículos y ordenamiento vial”.
¿FIN DE LA MAFIA?
Juan Monteverde dialogó con Mirador Provincial y se refirió respecto a un secreto a voces: las
mafias detrás de los “trapitos”. “Las mafias surgen cuando hay prohibiciones o
falta de regulación, por lo que entendemos que se eliminaría todo tipo de
negocio espurio detrás del estacionamiento”, en caso de aprobar el proyecto
presentado.
En este sentido, el nuevo concejal por Ciudad Futura,
ejemplificó que ésta metodología se aplica en la ciudad de Mendoza desde hace
varios años y “funciona muy bien” con un cuidacoche asignado por cada cuadra,
habida cuenta que son 180 las afectadas por el estacionamiento medido.
Es vox populi que, por ejemplo, los días que juegan Rosario
Central y Newell’s, los “trapitos” cobran en las inmediaciones de los estadios
desde 30 a 50 pesos aproximadamente de forma indiscriminada, mediante amenazas
de que si uno no paga la tarifa “no le cuidamos el auto”, por lo que genera
malestar y preocupación en los ciudadanos, además de actos de agresión al
negarse a pagar.
“Lo que pasa es que tenemos que darle la mitad a la barra,
por eso tenemos que cobrar esta guita, porque nos sacan todo”, dicen cuando uno
le consulta porqué cobran tan caro y trata de regatear el precio a uno más
accesible, aunque igualmente de injusto e ilegal.
Desde el PRO hace tiempo que vienen expresando su posición
respecto a los cuidacoches y lo que generan en la sociedad. “En la zona de
estacionamiento medido, insistimos con una ordenanza presentada por el actual
diputado provincial, Roy López Molina, cuando era concejal, para prohibir la
coahabitación de ‘trapitos’ y ‘lavacoches’, dando la discusión para otros
espacios de la ciudad donde la problemática existe también” a sabiendas de los
negociados que hay detrás.
“Hay muchos grupos que se reparten pedazos de avenida
Pellegrini y son violentos, además de los que están manejados por las barras.
Se mueven en las zonas más rentables de Rosario. No son cuidacoches, son tipos
violentos, apretadores. Con la calificación que les ponemos, damos cuenta de
cómo nos paramos frente al tema. Hay una pata que tiene que ver con un problema
social, pero el otro con relación a una mafia”, disparó Chale.
De esta manera, el tema vuelve a tomar fuerza en la agenda
política y promete una larga discusión para intentar solucionar un problema de
vieja data, que genera miradas contrapuestas en cómo deben ser afrontado. La
mesa está servida, los comensales se sentaron y los “trapitos” son el plato
principal; muchos se atragantarán, pero hay que comer igual.



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