Muchos son los
empresarios de diversas Pymes que anhelan un futuro de mayor certidumbre en el
mercado producto de una merma en las ventas, que con ciertas ambivalencias,
tratan de naufragar en una economía que a nivel nacional menguó.
Por Ignacio Pellizzón
Nota publicada en suplemento de Clarín, Mirador Provincial.
Nota publicada en suplemento de Clarín, Mirador Provincial.
No es necesario preguntar por la calle para darse cuenta de
que las miradas de los ciudadanos están marcadas por un ceño que refleja
preocupación. La economía nacional no se encuentra en su momento de mayor auge
y, en tiempos electorales, la incertidumbre de cara a cuál será el próximo
gobierno y qué tipo de políticas aplicará repercute directamente en la
sociedad.
Actualmente, muchos comerciantes intentan augurar un futuro
más prominente, aunque la realidad suele golpear más duro que las ilusiones.
Con una inflación que ronda entre el 25 y 30% anual, aumentos de alquileres,
disminución y merma de ventas, los empresarios pequeños y medianos vislumbran
la cara más triste de la moneda.
MÁS MENOS QUE MÁS
En diálogo con Mirador Provincial, el titular de la
Asociación Empresario de Rosario (AER), Ricardo Diab, expresó preocupación en
el sector de acuerdo a los balances que se vienen realizando desde comienzo de
año en relación a las ventas. “Notamos que ha habido más oferta que demanda
últimamente. La situación está en un estancamiento, entonces no aparecen
inversiones en las Pymes, quienes especulan en qué terminará la contienda
política”.
“Las pequeñas empresas no tienen mucho resto, por lo que no
pueden arriesgarse a comenzar un emprendimiento nuevo que, tal vez, el
escenario político modifique el condicionamiento. Por eso, notamos que no
ingresan nuevos jugadores al mercado, además de que denotamos que no hay demanda”,
explicó.
De esta manera, en lo que va del año cada rubro en
particular tuvo su punto pico de venta por cuestiones coyunturales relacionadas
al tipo de productos que expenden, tales son las librerías que se vieron
impulsadas por el comienzo de clases o el rubro de indumentaria por el cambio
de estación, aunque el refresco del otoño se hace esperar.
“La situación en general es de amesetamiento, ya que puede
que algún sector durante un mes particular por factores externos pueda
repuntar, pero luego recae y vuelve posicionarse en la misma línea. Se trata de
cuestiones circunstanciales, que generan incertidumbre en los empresarios”,
agregó Diab.
El plan de cuotas impulsado por el gobierno nacional para
reanimar las ventas, “también cuenta con sus limitaciones ya que está
estipulado para algunos rubros y determinados días. No obstante, es un destello
para destacar, porque es una forma de intentar competir con las grandes firmas,
que acuerdan con los bancos ciertas promociones con las tarjetas y generan
complicaciones a las Pymes”, especificó el titular de AER.
NO PERDER, ANTES QUE
GANAR
Otro de los consultados por Mirador Provincial, es el
titular de la firma de indumentaria Solido, David Bargut, quien reflejó: “Nosotros
creemos que no hay mucho dinero en la calle. Uno tiene esperanzas con un nuevo
gobierno, pero nunca se sabe. La tasa fiscal es mucha, en lo que respecta a
nosotros, vemos que son épocas difíciles y apostamos más a no perder que a
ganar”.
Sobre la situación de los alquileres de los locales, “es lo
mismo que alquilar un departamento”. No obstante, “hay propietarios que han
comprendido más la coyuntura del país y fueron razonables con sus aumentos,
aunque hay casos en los que se han pedido hasta un 30%, porque afirman que ese
es el índice de la inflación”, agregó.
“Desde que comenzó el año hasta el momento no tuvimos un
buen balance, sobre todo que el frío (para nuestro rubro) llega de a cuenta
gotas, por lo que no se mueven mucho las ventas. Por eso, apuntamos a tratar de
no perder en vez de obtener ganancias”, culminó el titular de Sólido.
En coincidencia con Bargut, el presidente de la Cámara
Industrial y Comercial del Helado Artesanal (Cicha), Oscar Osman, afirmó que
desde la entidad, en líneas generales, “se intentó no perder más que ganar, más
aun teniendo en cuenta que nuestra temporada está culminando”.
“En la media notamos que no fue buena, aunque mejoró un poco
entre febrero y marzo, pero no ha sido como otros años, aunque sí majemos
mejores número en relación a la temporada 2013/14, que fue realmente baja, por
eso la comparación actual es con un año que fue muy complicado”, manifestó el
titular de Cicha.
Y, finalmente, Hernán Calatayud, representante de la Cámara
de Artículos del Hogar de Rosario, mantiene la misma postura que el resto de
los consultados por Mirador Provincial: “No perder antes que ganar, es la mejor
definición para esta situación. En nuestro caso, la venta de aires
acondicionados no fue muy buena y no está moviéndose el mercado de los
calefactores tampoco”.
Actualmente, “también denotamos faltantes de televisores y
de otros productos, de mercadería. Se trata de un panorama un tanto complicado.
Notamos una merma importante y una desaceleración del mercado. Además, hay
mucha incertidumbre entre los empresarios respecto al tipo de políticas que
puedan aplicarse con el próximo gobierno”, argumentó Calatayud.

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