sss ROSBARING: Entre el ser y el parecer: Las cacerolas

domingo, 16 de septiembre de 2012

Entre el ser y el parecer: Las cacerolas



Todos en algún momento se preguntan: ¿Quién soy?, algunos se pasan la vida buscando la respuesta. Otros, simplemente  en la nebulosa de no tener un mínima idea, crean una imagen, una apariencia, la cual intentan sostener. A veces, les resulta muy complicado hacerlo, porque son muy ambiciosas, o quizás, porque ni se asoma a lo que son realmente. También, están los que tienen muy en claro cuál es su identidad, la aceptan y son honestos con ellos mismos. Otros, se reprimen y no se dejan ser, por prejuicios de la sociedad, de su familia o por la única razón de que no se admiten.



El cacerolazo del jueves reunió a ciudadanos de un sector social en reclamo de diversas cuestiones, tanto en Rosario, Córdoba, Mendoza, Buenos Aires, entre otras. Si bien el número de manifestantes que participaron no quedó bien en claro, ya que cada medio lo redondeó en base a sus intereses, no se puede negar que fue espontáneo y que reunión a una cantidad de gente, al menos, considerable.
Cada ciudad adoptó la marcha para protestar por temas en los que se ven afectadas. Esto no es un detalle menor, porque implica que no hubo una unificación en el reclamo, sino que fue una expresión de malestar por decisiones políticas, afectación de intereses, exigencias al Estado, pedidos de diversas índoles a los gobernadores, etc.

En Córdoba, por ejemplo, se vio que una de las aristas del reclamo tomó la connotación política del pedido del gobierno de De la Sota, por la deuda de 1.040 millones de pesos que mantiene la Anses, desde 2011 con la Caja de Jubilaciones de la Provincia, conflicto que se dirime en la Corte Suprema de Justicia. Sin dudas, se sintió el fuerte rechazo a la agestión kirchnerista por este tema, además se le agrega que la legislatura mediteránea, sancionó por unanimidad la salida del pacto fiscal firmado en el ’93, por el que las provincias relegaban el 15% de la masa coparticipable a las arcas del Estado. Conclusión, poco se sintió el grito de “no a la re-re”, como decían muchos de los mails que llegaron en cadena.

En Rosario, sede del agro y capital del socialismo, se congregaron más de 2 mil personas en el Monumento a la Bandera (dato estimativo realizado por el autor de esta nota). Muchos eran los que pensaron que la marcha no iba a tener poder de convocatoria, por la poca difusión  del diario de mayor tirada de la ciudad, y predisposición de los sectores asalariados, pertenecientes a un determinada claseeconómica. Entre los distintos carteles improvisados que se vieron en alza, los cuestionamientos hacían referencia a los números inflacionarios que realiza el Indec, en especial el que menciona que con $6 por día se puede comer; también se mostraban aquellos que estaban en contra de la re-re, y reforma constitucional, esto destinado al gobierno nacional. Por el lado del reclamo hacia el gobernador de Santa Fé, Antonio Bonfatti, el cartel más visto fue en pedido de mayor seguridad, debido a los continuos y recientes hechos de tipo mafiosos que se vieron en la ciudad, aunque también se colaron algunos que mostraban su descontento con la reforma tributaria. Conclusión, fue una movilización que criticó mas a la gestión del Frente Amplio Progresista (FAP) que a la de Cristina Fernández de Kirchner, aunque se sintió más fuerte que en Córdoba, la cual canalizó la bronca por la coparticipación. Sin embargo, sorprendió la masividad del acto, ya que la fuente más convocante fuela cadena de mails, y no las redes sociales como se menciona.

Buenos Aires, fue el eje de la mayor efusión y expresividad en contra del gobierno nacional. El volumen de gente, superó a la suma de los manifestantes de Rosario y Córdoba juntos. En un claro mensaje en contra de las últimas disposiciones por parte del gobierno, como el cepo al dólar, el tope en las tarjetas de créditos, la percepción del 15% por adelantado de todas las compras realizadas en el exterior, el intento de la pesificación de la economía, números del Indec, etc; se hizo escuchar más fuerte que en otras provincias. No hay que descartar que en Buenos Aires, es donde más se centran los conflictos políticos e ideológicos con el Estado, ya que por un lado está el gobierno de Macri, el cual mantiene una disputa constante por el traspaso de los subtes y, recientemente,  por el control de los fondos judiciales que se adjudicará el Banco Nación, entidad manejada por el gobierno nacional, mientras que antes su administración estaba a cargo del Banco Ciudad. Los números redondos hablan de un total de $6.900 M. Conclusión, la protesta que se realizó en Plaza de Mayo y en otros sectores de la ciudad, puso blanco sobre negro que la clase media no se ve representada por la actual gestión kirchnerista, dado que la política de Cristina Fernández de Kirchner es nacional y popular, lo que implica un intento por achicar la brecha económica entre los más y menos pudientes. Por lo tanto, la importante movilización impulsada un poco por el macrismo y el grupo Clarín, quienes se hicieron ecos de la protesta, no opaca la molestia de los ciudadanos contra el gobierno nacional, quienes llevaron adelante una importante marcha.

Para destacar. En cada protesta que se generó, no se vio ninguna bandera de ningún partido político, sino todo lo contrario. La espontaneidad fue auténtica, y aunque muchos medios quieran mostrar lo contrario, no se puede tapar el sol con las manos. También, es importante resaltar que la TV Pública, en conjunto con otros medios oficialistas, en ningún momento mostró las movilizaciones y minimizó el asunto en los días posteriores, dejando en claro que la clase que se manifestó no es la que ellos quieren representar, quizás, tampoco escuchar. Por supuesto que Clarín, La Nación, La Razón, y demás medios hegemónicos se vieron muy favorecidos, e incluso, foguearon aún más los reclamos, al punto tal de exagerar y exacerbar la cuestión. En esta disputa mediática por la manipulación de la información, por ende de la realidad, hay que tener los ojos bien abiertos, ser muy críticos con lo que se lee y denotar los mensajes implícitos entre líneas.

Finalmente, el cacerolazo parecía que era muestra enorme de la disconformidad de la clase media en contra de todas las medidas que está adoptando el gobierno nacional en estos tiempos. Sin embargo, la realidad es que cada provincia, ciudad, se manifestó a favor de los intereses propios que se vieron tocados. Intendentes y gobernadores estuvieron dentro de la bolsa de los reclamos, no quedaron exentos. Algunos, como Bonfatti, pudieron hacer una lectura  crítica y entender el mensaje, otros aprovecharon la situación para favorecer su gestión y profundizar sus reclamos al Estado. Conclusión, entre el ser y el parecer, la sociedad toda en su conjunto no encuentra su reclamo unificado por una problemática específica, sino que se disgrega en diversos temas en relación a sus intereses, por lo que el cacerolazo seguirá siendo tapa de algunos diarios, por verse indirectamente beneficiados y no por un pedido único sobre un problema. Es probable que las protestas sean recordadas más por ellos que por el pueblo argentino pidiendo, exigiendo, reclamando por algo concreto. Entonces, ¿Parecemos una sociedad disconforme o somos una dividida por intereses?

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