sss ROSBARING: Chale se hizo escuchar

jueves, 5 de julio de 2012

Chale se hizo escuchar

Cuando uno se pone a charlar de política, deportes, de cosas del laburo y otras tantas más, siente que se libera y descarga un montón de presiones que lo venían angustiando. También, está esa sensación de satisfacción de poder expresar lo que uno piensa sobre ciertas temáticas. Pero lo más importante es que esto se da, gracias a que hay uno o varios que lo están escuchando y prestándole atención, inclusive si lo que uno dice no es agradable para el oído del receptor. 


 

No hace mucho tiempo atrás, en la Argentina se hablaba mucho, se discutía poco y no se discrepaba en nada. Solo algunos corajudos se animaban a alzar su voz desde la clandestinidad, algunas paredes expresaban su disconformidad, pero como en toda la historia de nuestro país hay un “pero”, y esta no es la excepción, porque todas esas voces, garabatos y pintadas fueron acalladas.

Sin embargo, no hay mal que dure cien años, aunque el nuestro duró siete. El 10 de Diciembre de 1983, comenzó a escucharse desde algunos rinconcitos escondidos un sonido que parecía familiar, pero que no se podía reconocer en su totalidad. A medida que fue pasando el tiempo, empezó a escucharse cada vez más, casi en forma progresiva. Muchos empezaron a relacionarse con él, a reproducirlo, a abrazarlo como una madre lo hace con su hijo; ese sonido se elevó tanto, al punto tal, que pudo escucharse en toda la Argentina. Era la libertad de expresión que gritaba de alivio.

Ya pasaron 29 años desde que ese sonido se reprodujo por primera vez, para nunca más apagarse. Hoy en día hablar de la libertad de expresión es tan común, que hasta nos parece imposible que alguna vez se haya prohibido. Todos nos jactamos de saber de qué se trata, para qué sirve y cuáles son sus beneficios, aunque hay tantos conceptos de ella como personas que habitan este mundo.

El lunes renunció al cargo de la Secretaría de Producción local Sebastián Chale, un político, radical, integrante de un partido, que tenía una función y un objetivo. Cada medio de comunicación difundió la noticia de manera distinta y con diferentes argumentos, siendo cada uno de ellos válidos. No obstante, ninguno ha mencionado la libertad de expresión como un motivo que lo llevó a alejarse y, al mismo tiempo, haber sido el primero en renunciar al gabinete de Mónica Fein.

El Frente Amplio Progresista es un partido que, como indica su nombre, permite la inclusión de ideologías diversas, como la de Chale, para que participen, debatan y expresen sus ideas. Aunque, según el ex funcionario, de libertad de expresión tenía solo el título, y fue gracias a las presiones y trabas que les fueron impuestas, que tomó la decisión de alejarse.

Es por eso que me pregunto si el sonido que volvimos a escuchar, desde el ’83 al día de la fecha, es un grito de, como dice Chomsky, “estar a favor de la libertad de expresión, es estarlo de los puntos de vista que no compartimos” o todo lo contrario, aceptar discernir a favor de la ideología predominante.

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