La huelga surge
en la Revolución Industrial, impulsada por obreros que pedían mejores
condiciones de trabajo, reducción de horas laborales, frenar la explotación
infantil, pero básicamente buscaron hacer valer sus derechos, en un contexto en
el cual las máquinas a vapor y las fábricas estaban en pleno auge.
Este derecho fue
reconocido por primera vez en Inglaterra en 1864. A partir de ese momento, se
empezó a expandir por todo el mundo: 1886 en Chicago, por la jornada de ocho
horas, la de 1905 en San Petersburgo, de carácter insurreccional; las
revolucionarias de 1917 y 1920, en España y Alemania respectivamente; la de 1946
en la General Motors de EE.UU., que duró casi un año, y la de mayo de 1968 en
Francia.
Dos siglos
después del reconocimiento a ese derecho, en la Argentina se presentaron
innumerables movilizaciones laborales y sindicales que son recordadas por las
fuertes represiones policiales, en complicidad con gobiernos y medios de
comunicación. Una de las más presente, es la “masacrede Avellaneda” el 26 de Junio del 2002, donde Maximiliano Costeki y
Darío Santillán (pertenecientes al Movimiento de Trabajadores Desocupados)
fueron brutalmente asesinados por la policía bonaerense, bajo la tutela del
entonces presidente Eduardo Duhalde. Al otro día el diario con más tirada del
país “Clarín” titulaba: “la crisis causó dos nuevas muertes”.
Ocho años después
fallece Mariano Ferreyra (militante del
Partido Obrero) tras ser baleado por una patota de la Unión Ferroviaria cuando, junto a
trabajadores tercerizados del Ferrocarril Roca y organizaciones de izquierda
que reclamaban por la reincorporación de cien despedidos.
La huelga es un
recurso extremo adoptado por los trabajadores para lograr mejoras en las
condiciones laborales, en los salarios, en infraestructura, etc. Es la
herramienta legal más poderosa con la que cuentan las personas para defender,
cambiar distintos aspectos en relación con sus empleos. Esta es utilizada
cuando no se los escucha, se los aparta o cuando a través del diálogo la
única respuesta que se obtiene es una negación frente al pedido.
Hoy en día los
trabajadores de todo el país cuentan con distintos sindicatos y gremios, que
están compuestos por representantes que fueron elegidos democráticamente a
través del voto por los afiliados a los mismos, para que los defiendan frente a
un abuso de poder, casos de explotación, injusticias o reclamos salariales,
etc.
En la provincia
de Santa Fé, el gremio que nuclea a los maestros públicos provinciales es Amsafé. A través de éste, los trabajadores de la
educación se reúnen todos los años con el gobierno de turno para replantear sus
salarios, entre otras cosas. Estas reuniones se denominan paritarias, en donde una
comisión conformada por idéntica cantidad de miembros en ambas partes dialogan
y debaten para llegar a un acuerdo.
En reiteradas
oportunidades se utilizó la medida extrema de la huelga con paro de
actividades, cuando no hubo respuestas satisfactorias o un mutuo acuerdo en las
paritarias. De esta manera, los trabajadores en conjunto con el gremio hacen
uso de esa herramienta legal para lograr obtener lo que piden.
Actualmente los
docentes se encuentran de paro, porque exigen un aumentosalarial del 25 a 27%, mientras que desde el gobierno provincial les
ofrecen un incremento del 21% escalonado, es decir, un %18 en Marzo y un 3% en
Junio, más $600 en útiles. Esta propuesta fue rechazada por Amsafé, mientras
que Sadop aceptó y levantó el cese de actividades.
Por su parte Cristina Fernández de Kirchner hizo una fuerte crítica
al rechazo, ya que todos los gremios de
las distintas provincias del país llegaron a un acuerdo y comenzaron las
clases, mientras que Santa Fé es la única en la cual todavía se continúa con la
medida de fuerza. Los dichos de la presidenta generaron un descontento aún
mayor en los maestros.
Esta situación
genera interrogantes como por ejemplo: ¿El paro continúa porque no están de
acuerdo con el monto ofrecido por Bonfatti o para darle una reprimenda a la
jefa de estado?; ¿Realmente es insuficiente lo ofrecido o es una jugarreta que
le están haciendo al socialismo?; ¿Cuál es el sueldo justo que debería ganar un
docente?; Si en las otras provincias los maestros acordaron ganar un mínimo
mucho menor al propuesto por Santa Fé ¿Por qué no arreglaron?
Con un gobierno
que está dispuesto y abierto al diálogo pareciera que es un tanto exagerada la
utilización del último recurso como lo es la huelga. Derecho que en nuestro
país, fue utilizado a raíz de no tener respuestas por los gobernantes, frente a
pedidos menores en comparación con los actuales.
Recordando y
comparando la lucha de aquellos jóvenes que fueron asesinados en protestas como
Santillán y Costeki, que reclamaban puestos de trabajo y mejoras laborales,
como Ferreyra, que protestó por sus compañeros tercerizados en el ferrocarril
que percibían un salario inferior al de sus compañeros que trabajaban bajo
convenio, pareciera que la medida tomada por Amsafé es un tanto extrema.
Es que por parte
del gobierno provincial hay una propuesta vigente, que puede ser aceptada
generando el inicio normal de las clases y continuar dialogando sobre un
aumento salarial mayor. De esta manera miles de chicos y jóvenes pueden seguir
con su educación, la cual es el pilar fundamental que necesita una sociedad
para no ser dominada y lograr defenderse. Porque un pueblo educado, es un
pueblo libre.
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