Por Ignacio Pellizzón
Nota publicada en suplemento de Clarín, Mirador Provincial.
Nota publicada en suplemento de Clarín, Mirador Provincial.
El prestigio que tiene la facultad de Ciencias Médicas de la
Universidad Nacional de Rosario (UNR) es un logro que hay que reconocer. Se
ubica entre las 50 más destacadas de Latinoamérica y entre las mil más
renombradas a nivel mundial según Center for World University Rankings (CWUR) –el
único ranking universitario mundial que mide la calidad de la educación y la
formación de los estudiantes-. Su trascendencia en conjunto con otros factores,
generaron que cada vez más extranjeros decidan estudiar en Rosario y,
principalmente, en la facultad de Medicina.
La multiculturalidad académica en la facultad de Ciencias
Médicas alcanza hoy a representar el 25% del total de los alumnos, según cifras
oficiales, siendo éstos de diversas partes del mundo como: Brasil, Egipto,
Nueva Zelanda, Italia, España, Colombia, entre otras. Un tipo de cambio que los
favorece, una institución abierta, gratuita y laica, políticas migratorias
progresistas y flexibles, programas de atracción turística, entre otras, son
razones más que suficientes para que jóvenes, y no tanto, de todas partes del
mundo tomen la decisión de estudiar Ciencias Médicas en la UNR.
A modo de ejemplo, el ciclo lectivo 2017 comenzó con casi
900 alumnos no argentinos, mientras que en 2016 tuvo record de inscriptos con
un total 1.500 extranjeros, de los cuales 1.300 eran brasileros, porque en el
país vecino estudiar la carrera completa cuesta 130 mil dólares
aproximadamente, razón más que suficiente para que muchos opten por emigrar a
otras ciudades para estudiar y capacitarse.
No obstante, la creciente llegada de alumnos foráneos a la
facultad comenzó a generar opiniones dispares sobre si corresponde o no que los
extranjeros abonen un arancel para estudiar Medicina, teniendo en cuenta que
los argentinos en el exterior deben pagar sumas siderales para poder llevar
adelante una carrera universitaria.
PERO…
Algunas fuentes consultadas por Mirador Provincial, que decidieron no revelar sus identidades,
entre las que se encuentran residentes y médicos recientemente recibidos
admitieron algunos reparos frente al incremento incesante de estudiantes
extranjeros. En este sentido, afirmaron que “sobre todo en primer año se nota
la enorme cantidad de extranjeros que hay, con lo cual se ve desbordada la
infraestructura de la facultad, las clases introductorias se ven colmadas
superando el número determinado para hacer de la clase algo productivo, muchos
alumnos no logran entrar a los salones, etc”.
En rigor, “no se trata de una cuestión xenófoba, pero sí de
entender que quizás los extranjeros podrían abonar una cuota mínima mensual
para producir recursos genuinos y mejorar las instalaciones, aumentar salarios
o incorporar más docentes en pos de que no se vea afectada la calidad educativa.
No se trata de una cuota mensual altísima como la que tienen en Brasil, pero sí
un monto coherente de acuerdo a la formación que se les garantiza”.
Al respecto –continuaron- “tanto nosotros como nuestras
familias vienen pagando impuestos para que la educación, por ejemplo, se pueda
sostener y mejorar, inclusive cuando egresamos de la carrera la mayoría
intentamos trabajar en Rosario o en el país, mientras que los egresados
extranjeros no sabemos si realmente le devuelven al país algo del mismo modo
que lo hizo la facultad con ellos o si se vuelven a sus ciudades de orígenes
para ejercer habiendo utilizado los recursos del Estado para formarse”.
Finalmente, dejaron en claro: “No es xenofobia, pero hay que
entender que la facultad no tiene capacidad para tantas personas y, si bien
entendemos que no es por los extranjeros que se llenan los salones- sí nos
parece interesante el hecho de poder pensar alguna medida en pos del beneficio
de la facultad entendiendo que cada vez hay más alumnos de otros países que se
benefician de la gratuidad y excelencia para estudiar, pero que al Estado no le
es gratis”, cerraron.
GRATUITA, POR LEY
Y CONVICCIÓN
Para el decano de la facultad de Cs. Médicas, Ricardo Nidd,
“la UNR es gratuita por concepción; hay 100 años de historia de esto, la
reivindicación laica y gratuita es una concepción que hace que la universidad
tenga el prestigio que tiene en el mundo. La UNR es pública por ende gratuita”,
afirmó a Mirador Provincial y
agregó: “La gratuidad de la enseñanza de grado debe estar garantizada por un
estado que provea un presupuesto suficiente para que haya igualdad de acceso.
Estoy en desacuerdo con cualquier forma de arancel”.
“Hay que entender que el estudiante que no es argentino
también gasta en el país y consume. Me parece que se esconde un sentimiento
xenofóbico detrás de ese pensamiento de que hay que cobrar un arancel; tenemos
que apostar al crecimiento edilicio y generar que todos puedan ingresar,
debemos explotar al máximo el aporte tecnológico”, señaló el funcionario.
En rigor, especificó Nidd que “se está apelando mucho a la
autoformación; apuntemos a esto en vez de discutir solamente lo edilicio. La
educación es un derecho. Si el joven de edad universitaria no está estudiando,
¿qué es lo que está haciendo?”, cerró.

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