sss ROSBARING: LA IMPRESCINDIBLE TAREA DE LOS CLUBES DE BARRIO

lunes, 10 de noviembre de 2014

LA IMPRESCINDIBLE TAREA DE LOS CLUBES DE BARRIO



Por Ignacio Pellizzón

(Nota publicada en suplemento de Clarín, Mirador Provincial)

Tras el deterioro que sufrieron en la década de los ’90, por una coyuntura económica que los marginó de la vida social de los distritos; en la actualidad, su recuperación se vislumbra progresivamente con militancia y participación de jóvenes que se involucran en las diversas instituciones.


Los clubes de barrio son mucho más que un espacio para practicar algún deporte o realizar actividades físicas. Se trata del arma cultural más poderosa con la que cuentan los vecinos, en la que la lucha contra la imposibilidad es una constante. La memorable frase de Bertolt Brecht: “Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles”; es la definición que mejor le cabe a este tipo de instituciones, que se mantienen en pie por fuerza de nuevos actores sociales: los jóvenes.

Quitar a los chicos de la calle, inculcarles valores, educarlos física y psicológicamente, ofrecerles un espacio amigable, de comprensión e inclusión; son algunas de las premisas que se mantienen vigentes hoy en día en los clubes de barrio, que día a día trabajan en pos de mantenerse en pie y de obtener aquellos recursos necesarios para lograr sustentabilidad en proyectos a corto, mediano y largo plazo.

No obstante, las diversas problemáticas coyunturales sociales, se vislumbran, también, dentro de los clubes. Tales como la inseguridad, la falta de contención familiar y la vulnerabilidad de los más desprotegidos, son moneda corriente en estas instituciones que no aceptan un no como respuesta, motorizados por el sueño de ver crecer a los más jóvenes en un ambiente saludable, la integración de los vecinos en el microclima barrial y la búsqueda de la inserción de la cultural y la educación como pilares fundamentales.

NUEVO AMANECER

Es el significado de Nueva Aurora, una diosa venerada por los romanos: así se llama el club de barrio que se encuentra en el corazón de Barrio Parque en Rosario, ubicado en calle Riobamba 2970, que vio el nuevo amanecer el 30 de agosto de 1940. Con un gobierno nuevo compuesto por 16 integrantes, que ganó democráticamente las elecciones en octubre de 2013, son jóvenes de menos de 30 años que se lanzaron a aportar un granito de arena en el club que los vio nacer y los acompaña, aún hoy, a lo largo de sus vidas.

“Los clubes de barrio generan identidad popular, inclusión, apropiación del espacio; es prácticamente una extensión de la casa de uno, porque hasta geográficamente uno está muy próximo”, le comentó a Mirador Provincial, su presidente de 28 años, estudiante de arquitectura, Misael Alasino.

“Hoy notamos que los clubes están reflotando y renaciendo en la sociedad, después de haber padecido la década de los ‘90, donde la situación económica generó que mucha gente de los barrios se desplace a instituciones más grandes, debido a que su poder adquisitivo se los permitía. Esto, generó que los comercios, las bibliotecas, las escuelas, los clubes, de los diversos barrios se fueran cayendo por falta de asistencia, de algún modo. Actualmente, notamos que la situación se está revertiendo”, señaló.

Por su parte, Florencia Denoia de 24 años, Licenciada en Turismo y miembro de la Comisión Directiva, explicó: “La inestabilidad política de los clubes es el principal problema que conllevó al deterioro en aquella década. Por eso, se trata, a veces, de un recomenzar constante. A diferencia de grandes instituciones que ofrecen muchos servicios, los objetivos de los clubes de barrio son otros. Recién ahora, sobretodo en la gente joven, hay una decisión de revalorizar y volver a darles el lugar fundamental en la sociedad, que alguna vez se apreció tanto”.

Actualmente, Nueva Aurora cuenta con 300 socios aproximadamente, que pagan una cuota de 25 pesos mensuales, principal ingreso con el que cuenta la institución. Entre las actividades que ofrece, se destacan: Fútbol de Salón, rama que atrae mayor cantidad de chicos; gimnasio, Patín, Yoga, Taekwondo, talleres, ritmos, entre otros.

Así mismo, ambos afirmaron que la mayoría de las dirigencias pretenden que los vecinos “se apropien del espacio”, que puedan adquirir el “sentido de pertenencia hacia el club”. La intención, “es juntar a la gente del barrio, inculcar volver a las raíces, recuperar la identidad” que supieron tener y, de esta manera, “reimpulsar la vida social, de modo que las instituciones y comercios barriales vuelvan a ocupar ese lugar preponderante en un clima de igualdad y cooperativismo”.

ROL EN LA SOCIEDAD

Lo clubes de barrio cumplen un papel fundamental no solo en los barrios, sino en la sociedad en general. “Muchos chicos de distintas zonas se acercan buscando un espacio de contención, donde se sientan parte, que los incluyan. En este tipo de instituciones, el acercamiento es más personalizado, se vislumbra claramente cuáles son los problemas y necesidades con los que conviven los chicos y se trata de ayudarlos en consecuencia. Esa es la gran diferencia con grandes clubes y el principal rol”, explicó el presidente de Aurora.

En relación al fútbol, principal deporte que se practica en el club, “es una herramienta con la que contamos, porque a través de los conflictos que genera se pueden extraer cuestiones muy positivas. Ante todo es un juego, y mediante él tratamos de imponer límites, disciplinar y no darle un sentido meramente competitivo, sino aprovechar todas las bondades del juego”, expresó Denoia.

Ambos dirigentes coincidieron, en que el propósito fundamental es impregnar un sentido de valoración por lo público, por lo que es de uno y de los demás. Tanto el reconocimiento de los límites, de las autoridades, el respeto por el prójimo, la solidaridad, son algunos de los valores que se buscan inculcar y que son extensivos a otros ámbitos. Por ende, el papel de los clubes de barrios es lograr que las nuevas generaciones puedan subsanar los desbarajustes sociales, brindando a los más desprotegidos lo que el común de la sociedad no les ofrece, de manera que puedan contar con las herramientas necesarias para saber elegir.

FINANCIAMIENTO

El gobierno de la Provincia, con acuerdo de los municipios de Rosario, Santa Fe y Villa Gobernador Gálvez, implementó el Plan Abre. Se trata de una iniciativa en la que se prevé una inversión estimada en 4.000 millones de pesos para el período 2014-2015, y tiene como objetivo profundizar un conjunto de acciones tendientes a mejorar la calidad de vida.

La comisión actual, sin embargo, que lleva un año gestionando el club, pretende que las actividades se autofinancien. “Si bien la cuota societaria es muy baja, tratamos de buscar recursos mediantes cenas, obras de teatro, kermeses, distintos eventos culturales que no solo permitan recaudar económicamente para plasmar proyectos, sino también que sirvan para unir a las familias y vecinos mediante actividades que no son únicamente lucrativas”, añadió Florencia Denoia.

No obstante, Misael Alasino agregó: “Nosotros no hemos solicitado ningún subsidio nacional, provincial, local, aunque sí contamos con el descuento del 50% en luz y agua, que el gobierno de Santa Fe aplica a todos los clubes de barrio. Es decir, ayuda estatal hay, pero nosotros no la buscamos salvo para obras de infraestructura de gran envergadura como el vestuario que acabamos de inaugurar y que inició la gestión anterior. La realidad es que vivimos el día a día y no contamos con capacidad de ahorro”.

MUJERES CON VOZ Y VOTO

La participación de las mujeres en la sociedad creció notablemente en todos los ámbitos. La independencia económica, el involucramiento en la vida política, desde que Eva Duarte de Perón las incorporó al Sufragio Universal, la continua lucha por generar un trato igualitario al de los hombres, en un mundo con tendencia machista, también se vislumbra en los clubes de barrio.

En este contexto, Denoia describió que la actividad política de las mujeres dentro de Nueva Aurora “se mantiene firme con voz y voto”. Si bien en la Comisión Directiva, participan tan solo dos, “la presencia se nota y se hace sentir, ya que ideológicamente se busca que la igualdad de género se sobreponga frente a cualquier discriminación”.

Sin embargo, “lamentablemente nosotros tenemos una barrera muy fuerte, en cuanto a lo edilicio, ya que el club en un 80% es la cancha de fútbol, por lo que los deportes femeninos se acotan mucho a falta de infraestructura. No obstante, denotamos que la presencia de las chicas en el club aumentó mucho, sobre todo en patín, donde tenemos más de 30 jóvenes que lo practican”, especificó.

En este sentido, el espacio para las mujeres “está muy presente; hay lugar a la opinión; buscamos su participación en todos los ámbitos. Ellas ocupan un rol fundamental en la vida institucional, ya que demuestran capacidad y reconocimiento por parte de terceros, lo que enaltece su labor”, afirmaron unánimemente, tanto Alasino como Denoia.

En conclusión, renacidos de las cenizas como el Ave Fénix, tras el notable deterioro que sufrieron, hoy parecen volver a ser iluminados por un nuevo sol. Con ayuda de jóvenes comprometidos con la realidad social, van volviendo a ocupar ese rol imprescindible que alguna vez supieron tener en los barrios.

Los clubes, como espacios para fomentar la cultura, la inclusión, la valoración por lo público, la igualdad, la solidaridad y otros valores, son el puntapié inicial para proyectar un futuro con menos marginalidad, más y mejor educación, en un mundo que parece no frenar para que nos bajemos. Son como fuegos que “arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende”, como diría Galeano.



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