sss ROSBARING: CRISIS ENERGÉTICA, UN PROBLEMA QUE GENERA CORTOCIRCUITO SOCIAL

sábado, 29 de noviembre de 2014

CRISIS ENERGÉTICA, UN PROBLEMA QUE GENERA CORTOCIRCUITO SOCIAL




Últimamente se denotan obras de la EPE en el mobiliario urbano, sin embargo pareciera que no son suficientes, ya que en tiempos de temperaturas elevadas los cortes de electricidad son una constante; una problemática que se bifurca entre logística, desinversión y uso desmedido.

Por Ignacio Pellizzón

Nota publicada en Mirador Provincial (Suplemento de Clarín)


En los últimos tiempos, en la provincia de Santa Fe, las principales protestas de los diversos sectores, en épocas de alta temperatura, se deben a los cortes de energía. En este sentido, se reclaman más inversiones por parte de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) y del Estado. No obstante, este recurso, que se volvió sumamente dependiente para las personas a causa del incesante consumo de productos tecnológicos, que demandan electricidad para poder funcionar, se encuentra en crisis.

La importancia de la energía en la sociedad es equiparable con el oxígeno: se percibe su ausencia cuando escasea. En tiempos donde los avances tecnológicos toman preponderancia en el consumo habitual, tanto de empresas e industrias como de particulares, la energía se transformó en un recurso dependiente para las personas. Con tarifas que son accesibles, inconvenientes en su logística, es decir en la distribución de la energía, años de desinversión y con elementos sustentables, que son inviables y muy costosos; en la actualidad se trata de uno de los problemas centrales a tratar.

¿Cuáles son las principales causas?; ¿qué responsabilidades tienen el Estado y la EPE?; ¿cómo influye el consumo de energía de los ciudadanos?; ¿qué tipo de políticas se pueden adoptar para apaciguar el conflicto?

CAUSAS DE LA CRISIS

Como cualquier crisis, tiene sus causas y consecuencias. En materia energética, ya conocemos estas últimas, aunque resulta de vital importancia comprender los motivos que generaron que se llegue a esta situación. De esta manera, se puede trabajar en consecuencia para poder subsanar los errores del pesado y no repetirlos en el futuro.

En Argentina, bajo la presidencia de Juán Perón en 1946, el gobierno nacional comenzó a participar en el sector eléctrico a través de la creación de la Dirección General de Centrales Eléctricas del Estado, un organismo establecido para construir y operar centrales generadoras de energía. Así, fue que un año después, también se originó Agua y Energía Eléctrica S.A. (AyEE), para desarrollar un sistema de generación, transporte y distribución de energía hidroeléctrica.

No se trata de un dato menor, porque en 1990 prácticamente toda la industria de suministro eléctrico de la Argentina estaba controlada por el sector público (97% de la generación total). El gobierno nacional había asumido la responsabilidad de regular la industria a nivel nacional y controlaba las empresas nacionales de electricidad AyEE, SEGBA e Hidronor, de modo que representaba, los intereses argentinos en las centrales generadoras que se desarrollaban u operaban en conjunto con Uruguay, Paraguay y Brasil.

Con la presidencia de Carlos Menem, un gobierno de índole neoliberal, que aplicaba una sistema económico de libre mercado; la administración ineficiente y el inadecuado nivel de inversiones en bienes de capital, imperantes bajo el control de los ejecutivos nacional y provincial, fueron en gran medida responsables del deterioro de los equipos físicos, la disminución de la calidad del servicio y la proliferación de pérdidas financieras en dicho período. El expresidente encaró un amplio proceso de privatización de las principales industrias estatales, incluyendo los sectores de generación, transporte y distribución de electricidad.

Durante el crack de 2001-2002, de conformidad con la Ley de Emergencia Económica, el gobierno convirtió las tarifas de electricidad de su valor original en dólares estadounidenses a pesos a un tipo de cambio de ARS 1 por cada dólar estadounidense, congeló todos los márgenes de distribución y transmisión regulados, revocó todas las disposiciones relativas a ajustes de precio y los mecanismos de indexación por inflación de las concesiones de las empresas de servicios públicos (incluyendo los servicios de distribución y transmisión de electricidad); y facultó al Poder Ejecutivo a realizar una renegociación de los contratos de las empresas de servicios públicos (incluyendo las concesiones relativas a la energía eléctrica) y de las tarifas correspondientes a tales servicios.

Finalmente, en 2004 (bajo mandato de Néstor Kirchner), se dictaron nuevas normas destinadas a abastecer el crecimiento de la demanda de electricidad, incluyendo la construcción de dos nuevos generadores, los cuales comenzaron a trabajar a 100% de su capacidad durante la primer mitad de 2010. Además, mediante otras medidas, se buscó garantizar que la energía disponible en el mercado sea utilizada primariamente para atender a clientes residenciales, comercios e industrias.

El Ingeniero Eléctrico, Asesor y coordinador en Proyectos Sustentables y Redes Inteligentes, Paulo Frattini, consultado por Mirador Provincial, explicó: “Sin embargo, en los últimos años se estuvo trabajando mucho en tratar de solucionar el principal problema que son los cortes de electricidad, aunque en la actualidad el conflicto más importante que atraviesa el sector tiene que ver con la distribución”.

Así mismo, “otro factor relevante –continúa el experto- que contribuye a la crisis energética, se debe al boom de ventas de aires acondicionados, acompañados por una accesibilidad económica, falta de uso consciente por parte del usuario y tarifas bajas, que no implican enormes montos impositivos por alto consumo”.

No obstante, en Rosario se está dando una situación particular. Desde la tragedia de calle Salta 2141, “no se están habilitando edificios con gas, por lo que el uso de la electricidad se trasladó a equipos de termo tanques, hornos, cocinas”, por lo que genera que se colapsen los cableados y las diversas instalaciones que están siendo sobreexigidas por el exceso de demanda, señaló Frattini.

LO BARATO CUESTA CARO

Problemas del consumo. “Hay dos partes: una es el boom inmobiliario, ya que estamos habilitando un edificio nuevo por semana, de los cuales muchos no se manejan con Gas Natural desde la tragedia de calle Salta 2141, por lo que los termotanques, hornos, cocinas, funcionan con electricidad; el otro factor tiene que ver con el aumento de la demanda de aires acondicionados”, explicó a Mirador Provincial el gerente de Explotación de la Empresa Provincial de la Energía, Lorenzo Blas.

Además, “debe agregarse que las tarifas son bajas con importantes subsidios por parte del Estado Nacional. Por lo general, a nivel mundial, cuando las empresas quieren disminuir el consumo lo realizan mediante señales económicas”.

“Históricamente, en verano –continúa Blas- los picos máximos se producen a partir de las 21 horas, mientras que en los últimos tiempos, también, se generan topes a las 15 horas, lo que denota un aumento extendido del consumo. Es un fenómeno novedoso”.

Así mismo, destacó: “Aumentamos la oferta de energía un 20% comparado con el año anterior en el microcentro de Rosario, inauguramos una estación transformadora en la zona sur, reacondicionamos los equipos de la planta Sorrento en zona norte. Se tratan de equipos que pesan toneladas y tienen un costo de 1.100.000 dólares”.

“Yo no puedo asegurar que este verano no vaya a haber cortes, porque entre las condiciones que determinan las sobreexigencias de los equipos, se le suma el factor climático que arroja altas temperaturas máxima y mínimas, por lo que la amplitud térmica son mínimas, lo que produce que los artefactos no se puedan refrigerar por las noches”.

“Es decir, si tras la caída del sol, la temperatura se mantiene en 28°, seguramente los comprensores (lo que genera frío) de los aires acondicionados estarán funcionando, por lo que las máquinas no se podrán refrigerar ya que se mantendrán con niveles de exigencia altos”, aclaró Blas.

Si bien en los últimos años las inversiones por parte de la empresa son una realidad, se debe afrontar la problemática que implica el uso desmedido, la ausencia de inversión extendida y el crecimiento exponencial de la ciudad en materia edilicia.

En este contexto, según estima el Ingeniero Frattini, para cubrir el déficit en el gran Rosario y Santa Fe capital aún resta un 50% más de obras a realizar. La EPE cuenta con un plan de desarrollo a largo plazo, pero en este tipo de inversiones para lograr alcanzar a cubrir la demanda actual son necesarios diez años más por lo menos, acompañadas por una buena implementación del uso eficiente de la energía.

¿QUÉ ENERGÍA UTILIZAMOS?

Actualmente, en el país la materia energética que se utiliza, dentro de lo que se denomina energía primaria para generar electricidad, en un gran porcentaje se emplean combustibles fósiles (petróleo) y sus derivados como Gas Oil y Fuel Oil; luego le siguen las hidroeléctricas (en los últimos 20 años han tenido un crecimiento menor al 1%) y, finalmente, en menor medida las nucleares, las cuales se reactivaron hace poco tiempo.

Por otra parte, se encuentran las renovables, que son muy incipientes en Argentina (ver grafica). Sin embargo, según Frattini “en la Provincia se está trabajando en el tema para poder implementar políticas que apliquen este tipo de energías, aunque en las empresas no se denota un cambio radical que las lleven a dar un vuelco en el la utilización de recursos renovables; el uso de lámparas de bajo consumo está impuesto por Ley Nacional pero falta control, ya que no hay un organismo que lo lleve a cabo con eficacia”.

SALVOCONDUCTOS DE LA CRISIS

“El problema energético es prácticamente mundial”, con algunas excepciones. “En países vecinos se está haciendo mucho hincapié en relación a la eficiencia o uso racional de la energía”, bajo un lema generalizado de que “un dólar invertido en concientización en el uso racional para la disminución del consumo vale diez veces más que uno invertido para construcción de cualquier tipo de central de generación de energía eléctrica”, añadió el Ingeniero.

De alguna manera, es importante disminuir el consumo de energía eléctrica en usuarios finales para lograr alcanzar el nivel ideal de infraestructura para abastecer la demanda, por lo que la inversión es fundamental.

Finalmente, que “se establezcan las condiciones para que los usuarios puedan generar su propia energía e inyectarla a la red de distribución”, ayudaría en alguna medida a disminuir la crisis. No se trata de una tarea sencilla, pero “la mayoría de los países desarrollados están trabajando en esta área”, culminó Paulo Frattini.





1 comentario:

  1. muy buena nota!!!!!!! como siempre el consumidor tiene la culpa................... ademas de la falta inversión

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