sss ROSBARING: CASO ALIVERTI: Cinco preguntas que lo cambian todo

jueves, 28 de febrero de 2013

CASO ALIVERTI: Cinco preguntas que lo cambian todo

Hablar de ética periodística es hablar de la ética humana. Saber qué está bien o mal, depende de cada uno, indiferentemente de la profesión que uno ejerza, con los valores incorporados y con los objetivos profesionales que uno se imponga.




En el periodismo la ética está presente en todo momento, porque es un trabajo donde prima la subjetividad, es decir, la mirada de una persona sobre los hechos. Su trabajo consiste en  relatar, contar, explicar, detallar qué, cómo, cuándo, dónde y por qué sucedió. Por supuesto, que esa información está sesgada por la subjetividad del trabajador de prensa, quien persigue una línea editorial del medio, y este es el punto de inflexión, ya que todo el tiempo se encuentra en la disyuntiva de hacer lo que se le exige o se espera y, por otra parte, lo que éticamente es correcto.


Un claro ejemplo es el accidente que tuvo el hijo del periodista Eduardo Aliverti, Pablo García. Su caso es trágico como tantos otros, pero la magnitud de la noticia se vio aumentada porque el protagonista es el hijo de un persona reconocida, pero además por tener una mirada cercana al oficialismo, dato no menor ya que muchos opositores se hicieron eje del conflicto para menospreciar indirectamente a los seguidores de un modelo, olvidándose de la ética. Algunos ejemplos: http://www.diariopopular.com.ar/notas/147356-temen-que-el-hijo-aliverti-use-la-influencia-su-padre; http://www.diariopopular.com.ar/notas/147804-el-hijo-aliverti-manejaba-el-registro-vencido.


Reynaldo Sietecase define claramente que un buen periodista tiene su ideología, pensamiento político, valores, y que su mirada sobre los hechos está íntimamente ligada, pero que su grandeza surge en el momento en el que tiene que decidir sobre contar o no una noticia que afecte su visión, es decir, omitir, ocultar algo que perjudique sus intereses. Además, menciona que lo que no se puede esquivar es “la realidad de los hechos”, cada uno puede contar la historia de distintas formas, pero siempre con la verdad de lo sucedido.


Sin dudas, que actualmente se vive una guerra mediática producto de una división política ideológica, que lleva a que cada uno cuente distintas noticias que perjudiquen o beneficien al gobierno actual. Eduardo Aliverti, es uno de los periodistas que escribe para Página 12, diario de orientación kirchnerista, y en sus notas queda explícitamente expreso su pensamiento. De alguna manera, es coherente tanto con sus dichos como con sus actos. En esta nota lo demuestra: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-169564-2011-06-06.html


Volviendo al accidente, nada tiene que ver dispararle al periodista, quien está atravesando el peor momento de su vida como cualquier otro padre en su situación, por los errores que comete su hijo. Esta movida para desprestigiarlo y dejar en evidencia que todos los kirchneristas son iguales, que cometen infracciones, que tratan de gambetear a la ley, que por pensar de esta manera se merecen lo que tienen. 


Oportunismo, mediocridad, bajeza, inescrupulosos, ventajeros, poco serios, es lo que evidencian que son aquellos medios de primera línea que manejan la información a gusto y piacere, en base a sus intereses, que lejos de unificar a un país dividido, producen más odio, terror. Miente que algo quedará. Es esta la premisa con la cual pareciera que se manejan, tratando de tergiversar y orientar la “realidad” de un hecho a su favor. 


SER ÉTICO O NO, ESA ES LA CUESTIÓN


La ética es una rama de la filosofía que se ocupa del estudio racional de la moral, la virtud, el deber, la felicidad y el buen vivir, es la definición que se encuentra en un diccionario. No todo lo que se lee es cierto, no todo lo que se ve es lo que parece, nadie está libre de pecados, todo es tan subjetivo como la realidad misma. Las cosas son, según como uno crea o quiera verlas.


La ética periodística es un arma de doble filo, porque puede ser utilizada a favor o en contra de cualquiera. Es la herramienta más poderosa con la que cuenta el cuarto poder, el cual suele dominar la opinión pública y volcar la orientación ideológica de las masas. La ética se nos presenta como la apertura de dos oleajes cortados por el paso de una embarcación, donde cada uno lleva a una playa distinta, pero sabiendo uno en qué dirección va, generando que nos hagamos cargo de nuestras decisiones.


Cuando uno trabaja para la gráfica y debe ir a cubrir un hecho, recolecta una gran cantidad de información, la cual puede ser beneficiosa para la orientación del medio, en muchos casos, o simplemente ser datos del montón, en donde el periodista debe hacer uso de su habilidad con la pluma para contar la historia de la forma más atractiva posible.


Por lo general, cada trabajador de prensa tiene un jefe o un editor quien toma las últimas decisiones. Es por eso, que luego de hacer una cobertura se le exige que cuente, explique lo sucedido, teniendo en cuenta que todo aquello que no se diga, nunca sucedió. En ese instante, es cuando se debe desglosar la noticia, la cual se puede desmenuzar éticamente o no, según el periodista.


Cada dato puede ser relevante o no, según lo que se pretenda hacer con él, es decir que se puede contar “la realidad de los hechos” con detalles que privilegien ciertos intereses, dejando de lado lo que es el periodismo y siendo funcional a una empresa. Cada redactor tiene la responsabilidad de escribir y contar éticamente una historia o inclinarla para donde le convengan, ya que de esta manera se pone en juego su trabajo en dicho medio, o su integridad periodística. Estos ejemplos dejan a las claras dos formas de contar un mismo hecho: 


En el primer caso se busca causar un impactó, aún mayor, en el lector. La noticia está orientada al sufrimiento de los familiares, a la reiteración de algo sabido y a la vinculación estrecha que se le asigna a Eduardo Aliverti con medios oficialistas para que no muestren datos relevantes: LA NACIÓN - http://www.lanacion.com.ar/1556338-atropello-a-un-hombre-y-viajo-17-kilometros-con-el-cadaver-sobre-el-capo Y CLARÍN - http://www.clarin.com/sociedad/noticias-coberturas-dispares-TN-transmitio_0_870513180.html.


En el segundo, se trata la noticia de una forma más ética y correcta, sin dejar de lado la trascendencia de la misma, aunque también con alguna orientación ideológica por parte de la línea editorial, con declaraciones innecesarias que lejos de sumar, buscan involucrar aún más al afectado: Ámbito Financiero - http://ambito.com/noticia.asp?id=676502&r=ml.


Finalmente, el último ejemplo tiene que ver con la mirada del programa 6, 7, 8 (oficialista), que busca ser juez de los medios haciendo un uso éticamente incorrecto de la noticia, a través de explayar y evidenciar cómo la trataron otros medios, quedando implícitamente como un programa que desenmascara y cuenta la “verdad”: 6, 7, 8 - http://www.diarioregistrado.com/video-678-26706-el_tragico_accidente_del_hijo_de_eduardo_aliverti_21_02_13.html.


LAS CINCO PREGUNTAS DE LA ÉTICA PERIODÍSTICA


En el periodismo se utiliza la “pirámide invertida” para contar una noticia. El método consiste en comenzar escribiendo desde lo más importante hacia lo de menor relevancia. Por lo general, en los primeros dos o tres párrafos se desarrollan las cinco preguntas fundamentales (Qué pasó, cuándo, dónde, cómo y por qué) para contar un hecho, aunque muchas veces están expuestas a lo largo de toda la nota. Vale mencionar que la primera, cuarta y quinta interrogación, son aquellas donde se puede hacer uso de la ética periodística.


Qué pasó: Se debe escribir éticamente, sin emitir juicio de valor al respecto, explicando lo crudo de la noticia, siendo esto lo más importante. Si bien la objetividad no existe, se puede describir “la realidad de los hechos”. 


En el caso del accidente, por citar un ejemplo, no es lo mismo escribir “un joven atropelló a un ciclista en panamericana y lo arrastró 17km incrustado en su capó hasta la cabina de peaje más próxima”, que exponer “el hijo de Eduardo Aliverti, periodista de Página 12, embistió a un ciclista 17 km por Panamericana hasta el peaje, por estar altamente alcoholizado”. 


En ambos casos, se detalla qué pasó, pero en la primera se evita brindar ciertos detalles, que pueden ser comentados más adelante, ya que no son necesarios más que para generar impacto en el lector y generar una asociación de que el trágico accidente le sucedió a un periodista públicamente reconocido como kirchnerista.


Cómo pasó: En este caso el periodista está sujeto a las declaraciones de los testigos que vivenciaron lo sucedido y que pueden brindar detalles para rearmar el hecho. 


El diario La Nación lo explicó de la siguiente manera: “Mientras manejaba por la Panamericana embistió a una bicicleta. El ciclista murió y el conductor del auto escapó, pero con el cadáver en el vehículo. Según el acta policial, manejó más de 17 kilómetros con el cuerpo casi en la totalidad del interior del auto; los pies estaban sobre el capot -el impacto había perforado el parabrisas-. Así viajó hasta que la empleada de un peaje lo denunció. Según el acta policial, el hombre dijo: "Traigo un atropellado". El finalmente quedó detenido, pero al día siguiente, liberado”.


También se podría escribir de la siguiente manera: “Conducía por Panamericana, cuando embistió a un ciclista, quien producto de la colisión se incrustó en el parabrisas del vehículo, el cual detuvo su marcha luego de 17 km en una estación de peaje. El joven identificado como Pablo García estaba alcoholizado y fue detenido, aunque horas después quedó libre por estar implicado en un delito excarcelable ("homicidio culposo", sin intención).


En conclusión, la ética periodística está íntimamente relacionada con la línea que sigue el medio en el cual se trabaje. Solo aquellos periodistas independientes tiene la opción de tomar sus propias decisiones y hacerse cargo de las mismas, mientras que los que se desempeñan en una empresa saben cuáles son las condiciones y el estilo con el que se trabaja, inclusive las intenciones, teniendo que tomar posición de ser funcional o no a esa línea. 


Claro está, que los trabajadores de prensa difícilmente puedan desarrollar su profesión de manera autónoma, ya que es muy complicado ser autosustentable, y es por eso que muchos deben “bajar la cabeza” y seguir las directivas que se emiten, ya que en la Argentina no está reglamentada ni implementada la Cláusula de Conciencia (http://www.lanacion.com.ar/1522947-el-kirchnerismo-impulsa-una-clausula-de-conciencia-para-los-periodistas), es el derecho de los periodistas profesionales, sin perjuicio alguno, a negarse a participar en la elaboración y/o difusión de informaciones contrarias a sus principios éticos de la comunicación en el medio al cual están involucrados laboralmente.




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