En el periodismo
la ética está presente en todo momento, porque es un trabajo donde prima la
subjetividad, es decir, la mirada de una persona sobre los hechos. Su trabajo
consiste en relatar, contar, explicar,
detallar qué, cómo, cuándo, dónde y por qué sucedió. Por supuesto, que esa
información está sesgada por la subjetividad del trabajador de prensa, quien
persigue una línea editorial del medio, y este es el punto de inflexión, ya que
todo el tiempo se encuentra en la disyuntiva de hacer lo que se le exige o se
espera y, por otra parte, lo que éticamente es correcto.
Un claro ejemplo
es el accidente que tuvo el hijo del periodista Eduardo Aliverti, Pablo García.
Su caso es trágico como tantos otros, pero la magnitud de la noticia se vio
aumentada porque el protagonista es el hijo de un persona reconocida, pero
además por tener una mirada cercana al oficialismo, dato no menor ya que muchos
opositores se hicieron eje del conflicto para menospreciar indirectamente a los
seguidores de un modelo, olvidándose de la ética. Algunos ejemplos: http://www.diariopopular.com.ar/notas/147356-temen-que-el-hijo-aliverti-use-la-influencia-su-padre;
http://www.diariopopular.com.ar/notas/147804-el-hijo-aliverti-manejaba-el-registro-vencido.
Reynaldo
Sietecase define claramente que un buen periodista tiene su ideología,
pensamiento político, valores, y que su mirada sobre los hechos está
íntimamente ligada, pero que su grandeza surge en el momento en el que tiene
que decidir sobre contar o no una noticia que afecte su visión, es decir,
omitir, ocultar algo que perjudique sus intereses. Además, menciona que lo que
no se puede esquivar es “la realidad de los hechos”, cada uno puede contar la
historia de distintas formas, pero siempre con la verdad de lo sucedido.
Sin dudas, que
actualmente se vive una guerra mediática producto de una división política
ideológica, que lleva a que cada uno cuente distintas noticias que perjudiquen
o beneficien al gobierno actual. Eduardo Aliverti, es uno de los periodistas
que escribe para Página 12, diario de orientación kirchnerista, y en sus notas
queda explícitamente expreso su pensamiento. De alguna manera, es coherente
tanto con sus dichos como con sus actos. En esta nota lo demuestra: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-169564-2011-06-06.html.
Volviendo al
accidente, nada tiene que ver dispararle al periodista, quien está atravesando
el peor momento de su vida como cualquier otro padre en su situación, por los
errores que comete su hijo. Esta movida para desprestigiarlo y dejar en
evidencia que todos los kirchneristas son iguales, que cometen infracciones,
que tratan de gambetear a la ley, que por pensar de esta manera se merecen lo
que tienen.
Oportunismo,
mediocridad, bajeza, inescrupulosos, ventajeros, poco serios, es lo que
evidencian que son aquellos medios de primera línea que manejan la información
a gusto y piacere, en base a sus intereses, que lejos de unificar a un país
dividido, producen más odio, terror. Miente que algo quedará. Es esta la
premisa con la cual pareciera que se manejan, tratando de tergiversar y
orientar la “realidad” de un hecho a su favor.
SER ÉTICO O NO,
ESA ES LA CUESTIÓN
La ética es una
rama de la filosofía que se ocupa del estudio racional de la moral, la virtud,
el deber, la felicidad y el buen vivir, es la definición que se encuentra en un
diccionario. No todo lo que se lee es cierto, no todo lo que se ve es lo que
parece, nadie está libre de pecados, todo es tan subjetivo como la realidad
misma. Las cosas son, según como uno crea o quiera verlas.
La ética
periodística es un arma de doble filo, porque puede ser utilizada a favor o en
contra de cualquiera. Es la herramienta más poderosa con la que cuenta el
cuarto poder, el cual suele dominar la opinión pública y volcar la orientación
ideológica de las masas. La ética se nos presenta como la apertura de dos
oleajes cortados por el paso de una embarcación, donde cada uno lleva a una
playa distinta, pero sabiendo uno en qué dirección va, generando que nos
hagamos cargo de nuestras decisiones.
Cuando uno
trabaja para la gráfica y debe ir a cubrir un hecho, recolecta una gran
cantidad de información, la cual puede ser beneficiosa para la orientación del
medio, en muchos casos, o simplemente ser datos del montón, en donde el
periodista debe hacer uso de su habilidad con la pluma para contar la historia
de la forma más atractiva posible.
Por lo general,
cada trabajador de prensa tiene un jefe o un editor quien toma las últimas decisiones.
Es por eso, que luego de hacer una cobertura se le exige que cuente, explique
lo sucedido, teniendo en cuenta que todo aquello que no se diga, nunca sucedió.
En ese instante, es cuando se debe desglosar la noticia, la cual se puede
desmenuzar éticamente o no, según el periodista.
Cada dato puede
ser relevante o no, según lo que se pretenda hacer con él, es decir que se
puede contar “la realidad de los hechos” con detalles que privilegien ciertos
intereses, dejando de lado lo que es el periodismo y siendo funcional a una
empresa. Cada redactor tiene la responsabilidad de escribir y contar éticamente
una historia o inclinarla para donde le convengan, ya que de esta manera se
pone en juego su trabajo en dicho medio, o su integridad periodística. Estos
ejemplos dejan a las claras dos formas de contar un mismo hecho:
En el primer caso
se busca causar un impactó, aún mayor, en el lector. La noticia está orientada
al sufrimiento de los familiares, a la reiteración de algo sabido y a la
vinculación estrecha que se le asigna a Eduardo Aliverti con medios
oficialistas para que no muestren datos relevantes: LA NACIÓN - http://www.lanacion.com.ar/1556338-atropello-a-un-hombre-y-viajo-17-kilometros-con-el-cadaver-sobre-el-capo
Y CLARÍN - http://www.clarin.com/sociedad/noticias-coberturas-dispares-TN-transmitio_0_870513180.html.
En el segundo, se
trata la noticia de una forma más ética y correcta, sin dejar de lado la
trascendencia de la misma, aunque también con alguna orientación ideológica por
parte de la línea editorial, con declaraciones innecesarias que lejos de sumar,
buscan involucrar aún más al afectado: Ámbito Financiero - http://ambito.com/noticia.asp?id=676502&r=ml.
Finalmente, el
último ejemplo tiene que ver con la mirada del programa 6, 7, 8 (oficialista),
que busca ser juez de los medios haciendo un uso éticamente incorrecto de la
noticia, a través de explayar y evidenciar cómo la trataron otros medios,
quedando implícitamente como un programa que desenmascara y cuenta la “verdad”:
6, 7, 8 - http://www.diarioregistrado.com/video-678-26706-el_tragico_accidente_del_hijo_de_eduardo_aliverti_21_02_13.html.
LAS CINCO
PREGUNTAS DE LA ÉTICA PERIODÍSTICA
En el periodismo
se utiliza la “pirámide invertida” para contar una noticia. El método consiste
en comenzar escribiendo desde lo más importante hacia lo de menor relevancia.
Por lo general, en los primeros dos o tres párrafos se desarrollan las cinco
preguntas fundamentales (Qué pasó, cuándo, dónde, cómo y por qué) para contar
un hecho, aunque muchas veces están expuestas a lo largo de toda la nota. Vale
mencionar que la primera, cuarta y quinta interrogación, son aquellas donde se
puede hacer uso de la ética periodística.
Qué pasó: Se debe escribir éticamente, sin emitir juicio de
valor al respecto, explicando lo crudo de la noticia, siendo esto lo más
importante. Si bien la objetividad no existe, se puede describir “la realidad
de los hechos”.
En el caso del
accidente, por citar un ejemplo, no es lo mismo escribir “un joven atropelló a
un ciclista en panamericana y lo arrastró 17km incrustado en su capó hasta la
cabina de peaje más próxima”, que exponer “el hijo de Eduardo Aliverti,
periodista de Página 12, embistió a un ciclista 17 km por Panamericana hasta el
peaje, por estar altamente alcoholizado”.
En ambos casos,
se detalla qué pasó, pero en la primera se evita brindar ciertos detalles, que
pueden ser comentados más adelante, ya que no son necesarios más que para
generar impacto en el lector y generar una asociación de que el trágico
accidente le sucedió a un periodista públicamente reconocido como kirchnerista.
Cómo pasó: En este caso el periodista está sujeto a las
declaraciones de los testigos que vivenciaron lo sucedido y que pueden brindar
detalles para rearmar el hecho.
El diario La
Nación lo explicó de la siguiente manera: “Mientras manejaba por la
Panamericana embistió a una bicicleta. El ciclista murió y el conductor del
auto escapó, pero con el cadáver en el vehículo. Según el acta policial, manejó
más de 17 kilómetros con el cuerpo casi en la totalidad del interior del auto;
los pies estaban sobre el capot -el impacto había perforado el parabrisas-. Así
viajó hasta que la empleada de un peaje lo denunció. Según el acta policial, el
hombre dijo: "Traigo un atropellado". El finalmente quedó detenido,
pero al día siguiente, liberado”.
También se podría
escribir de la siguiente manera: “Conducía por Panamericana, cuando embistió a
un ciclista, quien producto de la colisión se incrustó en el parabrisas del
vehículo, el cual detuvo su marcha luego de 17 km en una estación de peaje. El
joven identificado como Pablo García estaba alcoholizado y fue detenido, aunque
horas después quedó libre por estar implicado en un delito excarcelable
("homicidio culposo", sin intención).
En conclusión, la
ética periodística está íntimamente relacionada con la línea que sigue el medio
en el cual se trabaje. Solo aquellos periodistas independientes tiene la opción
de tomar sus propias decisiones y hacerse cargo de las mismas, mientras que los
que se desempeñan en una empresa saben cuáles son las condiciones y el estilo
con el que se trabaja, inclusive las intenciones, teniendo que tomar posición
de ser funcional o no a esa línea.
Claro está, que
los trabajadores de prensa difícilmente puedan desarrollar su profesión de
manera autónoma, ya que es muy complicado ser autosustentable, y es por eso que
muchos deben “bajar la cabeza” y seguir las directivas que se emiten, ya que en
la Argentina no está reglamentada ni implementada la Cláusula de Conciencia (http://www.lanacion.com.ar/1522947-el-kirchnerismo-impulsa-una-clausula-de-conciencia-para-los-periodistas),
es el derecho de los periodistas profesionales, sin perjuicio alguno, a
negarse a participar en la elaboración y/o difusión de informaciones contrarias
a sus principios éticos de la comunicación en el medio al cual están
involucrados laboralmente.

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