sss ROSBARING: Caso Marita Verón: La condena social no entiende de leyes

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Caso Marita Verón: La condena social no entiende de leyes



De chicos nos enseñan valores, lo que está “bien” y lo que está “mal”. A lo largo de la vida, uno va aplicando esos conceptos, sumando aún más o descartando algunos, ya sea porque la realidad así lo decidió o simplemente por distintas experiencias vividas. Por lo general, muchas de las cosas que están “mal” tienen que ver con los famosos siete pecados capitales -soberbia, avaricia, envidia, ira, lujuria, gula, pereza-  que la iglesia difunde y defiende. Muchos pueden aceptarlos, otros no. 


También se pueden mencionar algunos “males populares” como mentir, robar, agredir, etc. Todos ellos en sus conjuntos son razonables y criticables al mismo tiempo, ya sea desde la óptica y el contexto en el cual se los vea y juzgue. Pero están aquellos “males” que la sociedad toda condena, y ésta es la peor de todas las sentencias, porque no entiende de leyes y además, porque no olvida ni perdona.



El caso de “Marita” Verón se suma a una larga lista de gente asesinada y desaparecida en democracia como José Luís Cabezas, Julio López, Maxi Kosteki y Darío Santillán, María Cash y más. Todos estos casos tienen algo en común, además de haber sucedido en tiempos de “libertad”, y es que en ninguno la justicia actuó y sentenció como se exigía. Pero la sociedad condenó a los culpables.


Sin ser un estudioso de las leyes, puedo entender que el fin de los juicios tiene relación con una sola pregunta: ¿Es mejor que esté libre alguien que cometió un delito o que esté preso un inocente?, sin dudas que tiene más de mil respuestas y opiniones, pero en mi humilde parecer creo que hay una que se lleva la mayoría de los votos, y es por la cual todos, ante la ley, tienen la posibilidad de defenderse y de juzgarse a sí mismos. Esto se da, como consecuencia de un tiempo en que la sociedad o la mayoría de ella, juzgaba sin preguntar o investigar, generando culpar a quienes, quizás, eran marginados, discriminados, acusados, y, aún hoy, lo padecen.


No hay peor mochila que cargar con la condena social, porque es para toda la vida. La justicia es la vía por la cual se intenta regular y equilibrarla, aunque sus tiempos no son los más deseados y sus fallos, a veces, tampoco. Pero, no se puede negar que es un sistema que se utiliza para preguntar primero y golpear luego, y también para poder juzgar de la manera más objetiva dentro de lo subjetivo que se puede ser. 


La historia de la humanidad se vio marcada por límites impuestos por las masas, las cuales generaron cambios radicales y revolucionarios, rompiendo con los status caducos que se tornaban insoportables e inaceptables. En su mayoría se vieron marcados por gritos tales como “hasta la victoria siempre”; “paren el mundo que me quiero bajar”, “give peace a chance (denle una oportunidad a la paz); “nunca más”, etc; hasta la actual “justicia por Marita Verón” dentro de la general “sin clientes no hay trata”. 


No hay dudas de que lo que dictaminaron tres jueces en Tucumán marcó, un antes y un después, no solo en la vida de Susana Trimarco, sino también en la conciencia de todos los argentinos que vemos reflejados el dolor de una madre, como si fuera la nuestra, que sufre gracias a la incertidumbre de no saber dónde está su hija. Con el agravante de que el Estado avala la libertad de aquellos individuos, que con más gloria que pena, se regodean en las profunda desazón de un pueblo que ve la justicia, por allá, tan lejos, donde no se distingue el cielo del mar, casi inalcanzable. El feudalismo con el que convive el norte argentino se lo comió todo 

Ya no alcanzan las palabras, las excusas, las lecturas, las miradas, las explicaciones, los por qué. Un negocio. Muchos cómplices. Dinero. Soborno. Clientes. Chicas. Abuso. Sometimiento. Muerte. Dolor. ¿Justicia?; furia. Odio. Tristeza. Llanto. Repudio. Desamparo. Movilización. Desesperación. Apoyo. Fuerzas. Luchar, solo luchar. Ninguna de todas estas palabras están involucradas en los valores que nos enseñan de chicos. Estas pertenecen a la composición de una realidad, que lejos de ser razonable, nos las tira en la cabeza como un ladrillo para atontarnos y enfrentarnos con los verdaderos males del mudo.


No es un juez. No es un partido político, no es un gobierno, no es la oposición, no es la legislatura, no es el congreso, no es una provincia, no es una ciudad, no es un caso, no es una persona, no es una víctima, no es una luchadora, no es una amenaza, no es una advertencia. Es el peso de la condena social, que no entiende de leyes, que no entiende de sentencias ni fallos, que no entiende de procesos judiciales. Solo entiende de condena, y es la peor, es para toda la vida. Son tres jueces que deberán cargar con la pesadilla de la impunidad, pero algo peor, deberán enfrentarse por el resto de sus días con la peor cara de la condena social, aquella que no olvida ni perdona.




2 comentarios:

  1. Nacho te felicito por escribir sobre este tema, personalmente creo que manejamos terminos como justicia, libertad tan subjetivos o acomodados segun la necesidad del usuario que se torna importante debatir desde donde se habla de estos terminos.personalemente me gusta la vision de Sartre sobre la libertad.
    Hoy las personas decimos yescuchamos , esa frase" no tiene codigos" que justamente es una trampa , debido a que en esa logica todos tenemos codigos distintos y e ahi el problema, sumado a cuanto estamos dispuestos a ceder cada uno.Entre los temas que tocas se suma la muerte que para unos cuantos filosofos fue com odice sabato uno de los dos temas que en realidad tienen importancia.Pero en e lfondo me alegra que un pibe como vos y canaya este dispuesto a ver estas cosas, ya lo hablaremos personalmente y despues te voy a hacer una consulta para algo que estamos armando.Abrazo y a seguir escribiendo

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  2. Alexis muchas gracias por comentar, puede parecer una boludes para muchos pero para mi es muy importante... Este es mi espacio donde escribo como pienso, siento e interpreto, sin censura, sin edición, sin recortes... Agradezco que te hayas tomado el trabajo y el tiempo de ponerte a comentar con altura y grandeza...
    Si bien estuve alejado del movimiento por cuestiones personales, mi compromiso e ideología siguen firmes y voy a volver a las reuniones...
    Por supuesto que me interesaría que charlemos cuando quieras y de lo que quieras...
    Estoy abierto y dispuesto a cualqueir propuesta, siempre y cuando pueda realizarla en un buen nivel...
    Abrazo grande y gracias de nuevo...
    Saludos!!!

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