La primera, es
que el ex Ministro de Seguridad, Leandro Corti, quien había afirmado que era
inviable generar un operativo policial que permitiera que el partido que
transcurriera sin incidentes, tenía razón.
La popular
visitante, ocupada por hinchas de Central, colapsó por la abundante cantidad de
gente que ingresó, superando el límite de personas que tenían permitido. Esto
generó que los espectadores estén incómodos, apretados, molestos, irritantes creándose
un ambiente tenso. Con el agravante de que la policía no permitía que algunas
mujeres y niños pasen al sector de plateas para descomprimir la tribuna.
En la Argentina
es sabido que el resultado tiene una gran influencia en la gente que viaja de
visitante. Tanto es así, que un triunfo permite que la calma y la paz se hagan
presentes a la hora de desalojar el estadio. Pocas son las veces en las que se
generan conflictos cuando el equipo visitante gana. Por supuesto, siempre está
la excepción a la reglar como lo son los clásicos, y demás.
Este no fue el
caso del partido del lunes, ya que el equipo de arroyito cayó por 1 a 0.
Sumando al mal resultado el clima nervioso que se vivió durante los 90 minutos,
los simpatizantes rosarinos se vieron alterados aún más por la inoperancia
policial, que lejos de generar una salida rápida y tranquila, comenzó a
dispersar al público con disparos al aire. Método muy utilizado para disuadir
grupos que están actuando de manera agresiva o produciendo desmanes, algo que
no sucedía.
Otro fallo
policial, es que no se revisó el terreno que los visitantes debían atravesar.
Éste, estaba lleno de elementos que podían ser utilizados para generar daño,
como las piedras, pedazos de madera, troncos, etc. Además, el estadio de Colón,
está pegado a varios FONAVIS (Fondos Nacionales de la Vivienda) los cuales
estaban desprotegidos frente a una agresión ya que había varios vecinos
asomados en las ventanas con banderas e insignias “sabaleras”, otro detalle que
el jefe del operativo policial no tuvo en cuenta.
Por estas
razones, debemos darle la razón a Leandro Corti, ya que se pusieron a
disposición 1.200 (mil doscientos) efectivos, que lejos de generar seguridad,
se vieron superados por una situación anticipada por el ex ministro.
La segunda, es
que sí tuvo éxito la organización para que los hinchas de Colón y los de
Rosario Central no se crucen. Los santafesinos fueron desviados por Entre Ríos
para ir a Buenos Aires a presenciar el partido contra Racing, mientras que los
rosarinos llegaron a la capital por la autopista Rosario – Santa Fé.
Debemos afirmar
que en este punto, se equivocó Corti. Pero, ¿podemos creer que su renuncia se
debió a que Bonfatti lo desautorizó y aceptó el cambio de estadio para el
partido del domingo?; Si era uno de los funcionarios más eficaces y
transparentes, con medidas profundas a largo plazo ¿es posible que el ex
ministro no se haya bancado la decisión, y al estar tan ligado a su pensamiento
haya dado un paso al costado o será que hay un trasfondo que no se hizo público
y se mantiene en la intimidad?
La primer medida
que tomó Leandro Corti cuando asumió el cargo, fue la de separar y poner en
observación a 90 jefes policiales, los cuales estaban involucrados en manejos
turbios, abusos de autoridad e íntimamente relacionados con el narcotráfico,
algo que en la provincia ha crecido de manera incontrolable.
El ex ministro
sabía que dentro de la cúpula de la policía provincial había muchos cómplices e
involucrados en el tema y en otros también. Es por eso, que la mayoría de sus
medidas perjudicaban a los uniformados, ya que el control sobre ellos se
incrementó de manera notable, algo que no cayó para nada bien en las
comisarías, sobre todo en las de Rosario. Corti en reiteradas oportunidades
afirmó que había escandalosa corrupción policial en la provincia, pero claro
que “esto no tiene nada que ver con su renuncia”, aseguran.
Quien se hizo
cargo del puesto vacante fue Raúl Lamberto, ex diputado provincial
perteneciente al riñón del socialismo, y debutó como ministro el lunes tomando
las riendas del polémico partido. Además, junto con Lifschitz y Eduardo Di
Pollina, fue uno de los que se opuso a la decisión de Corti, ¿dato menor?
El nuevo flamante
Ministro de Seguridad confirmó a los 19 jefes regionales, entre ellos ratificó
en su cargo al jefe y subjefe de la policía provincial, Hugo Tognoli y
Cristian Sola, los responsables del operativo fallido del cotejo entre
Patronato vs Rosario Central, y avaló la continuidad de todo el gabinete de su
antecesor.
Si bien Antonio Bonfatti tenía que tomar una decisión
apresurada, ¿Qué pergaminos tiene Lamberto para desarrollar semejante cargo?;
¿Influyó haber sido uno de los que apoyó al gobernador en su decisión?; ¿Tendrá
la misma valentía e iniciativa que Leandro Corti para enfrentar la corrupción
policial?; el “pato” hizo declaraciones que motivan a cualquier ciudadano
perjudicado por hechos delictivos, pero ¿Quedará solamente en un discurso
persuasivo o plasmará en hechos concretos sus comentarios? Esperemos no
terminar viendo como tiran un “pato al agua”.
Es una lástima que pasen estas cosas en un deporte donde tantas familias completas y chicos disfrutan del mismo. En nuestro programa todos los lunes tenemos que hablar no sólo de violencia en el fútbol, sino de las muertes que deja como consecuencia. Si bien no soy super futbolera, se que ya no se puede disfrutar como antes, no hay seguridad, no hay control, y esta pasión que muchas personas llevan consigo se convirtió en violencia y caos, sin dejar de nombrar que todo también es la base de un negocio.
ResponderEliminarMuy bueno el post compa!!
Coincido en todo lo que escribiste!!!! MUCHAS GRACIAS!!!!
EliminarCoincido en todo lo que escribiste!!!! MUCHAS GRACIAS!!!!
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