Por Ignacio Pellizzón
Nota publicada en suplemento de Clarín, Mirador Provincial.
Nota publicada en suplemento de Clarín, Mirador Provincial.
Mirador Provincial
entrevistó a la reconocida psicopedagoga cordobesa, Liliana González, que tiene
una larga formación en la temática. Es licenciada en psicopedagogía de la
Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC), docente universitaria, especialista
en clínica de niños y adolescente, y coordinadora de talleres para padres y
maestros. Además, publicó nueve libros y en 2014 ganó el premio Santa Clara de
Asís. En Córdoba, se la puede ver en Teleocho Noticias.
Liliana hizo hincapié en varios temas a lo largo del
reportaje, pero fundamentalmente sobre cómo se deberían criar a los hijos en un
mundo atravesado por las nuevas tecnologías; qué rol tiene el colegio en la
crianza y cómo debería evolucionar; el tiempo que deben brindarle a los hijos
los padres en tiempos de “hiperocupación” y cómo enfrentar el mito del
aburrimiento de los niños.
¿Cómo se cría con las
nuevas tecnologías?
Según la OMS antes de las dos años cero pantallas. Les
irrita la corteza cerebral, el sistema nervioso central es el más inmaduro de
todos al nacer y es demasiado estímulo para esa corteza. Los bebés al nacer
necesitan la voz de una mamá, que a través de la mirada le diga que lo ama porque
los bebés no tienen un universo simbólico para entender la lengua todavía. En
el acto de la alimentación el bebé necesita leche y amor y no leche solamente.
Los bebés no nacen nativos digitales, porque no hay forma de saberlo, pero sí
ven la tecnología en las manos de sus padres que no logran desprenderse de los
aparatos ni en la cena. Es mejor que los vean con un libro, un rompecabezas, un
barrilete, etc. Los chicos no piden celulares, se los damos.
¿Cuál es el límite
con el uso de los celulares, tablets?
Después de los dos años hasta dos horas por día, según la
OMS. A esto hay que sumarle lo que se le brinda de información en tecnología en
la escuela. Jamás darle un aparato dos horas antes de dormir, porque la hormona
que nos permite dormir en profundidad (Melatonina) necesita de dos horas de
oscuridad y así puede dormir las ocho horas necesarias. Esto evita los
problemas del sueño y los déficits de atención en el colegio.
Los chicos necesitan
poder aburrirse para poder crear, ¿no?
Sí, es algo que lo dicen todos los especialistas. No le
tengamos miedo al aburrimiento. Juguetes hay, niños en los barrios hay, cosas
para hacer siempre hay, tienen que pensar qué puede hacer y no traerles la
cajita feliz. No hay que mostrarles a los chicos que uno se angustia frente a
su aburrimiento. Lo que pasa es que hoy salen de la pantalla y da la sensación
de que todo es aburrido. Cuando abren un libro les aburre, porque adentro nada
se mueve. Entonces, ¿qué generaciones podemos crear sin lectura?; estamos
llevando adelante una batalla infernal para que los chicos vuelvan a leer. Hoy
tienen aparatos que apretando un botón sale todo hecho (el color, la
imaginación, etc) y ellos no hicieron nada. Aprender a leer y escribir no es
una cuestión pasiva porque hay que descifrar esos jeroglíficos, no es sencillo
y hay que llevar adelante distintos procesos activos de pensamiento, mientras
que las pantallas son pasivas. Yo estaría chocha si los chicos leen libros en
las pantallas, pero no está pasando.
¿Cómo debe
evolucionar el colegio?
La escuela no es divertida (como si alguna vez lo hubiera
sido ¿no?), aprender de divertido no tiene nada. La escuela no es divertida,
pero sí quiero aulas alegres. Para ello debe haber una infraestructura
agradable con todas las comodidades necesarias y, por otro lado, docentes que
aunque no cuenten con tecnología puedan hacer milagros con tiza y pizarrón, a
pura pasión y bien pagos, porque son transmisores de cultura.
¿Qué opinás de los
colegios tomados en CABA?
Que los chicos se involucren en política me parece
fantástico, pero no estoy de acuerdo con que los manipulen. En buena hora que
tengan pensamiento político en el escenario del debate. Para ellos hacen falta
docentes que no bajen ideología sino todas las fuentes de información posible
para poder gestar futuros ciudadanos críticos. Yo no puedo creer que no se
lleven todos los diarios a la escuela para analizarlos.
No me gusta nada que se tomen los colegios, pero me parece
un síntoma que hace rato están soportando una secundaria que no es para ellos,
porque de todos los niveles educativos el peor es el secundario, el menos
aggiornado y el grito de los chicos para que los escuchen, aunque sea tomando
los colegios, lo quiero tomar como un síntoma.
¿Cómo pueden hacer los padres para lidiar con sus trabajos y prestarle
atención a sus hijos?
Hay dos tipos de padres: los que están trabajando demasiado
para cubrir las necesidades básicas y están los hiperocupados que trabajan para
cubrir necesidades absolutamente inventadas por la sociedad de consumo. Si uno
cree que de verdad hay que llevar a los chicos a Disney, es una necesidad
inventada, si crees que si no tiene las zapatillas con luces no va a ser feliz
es una necesidad inventada, con lo cual trabajarán demasiado y llegarán a casa
sin ganas de jugar con sus hijos. El que ama cuida. Hay que replantearse para
qué traemos chicos al mundo si después no tenemos tiempo. Los pediatras del
mundo están pidiendo media hora por día de encuentro real, porque están
detectando problemáticas serias. Hoy hay muchos padres cómodos que prefieren
darles un celular a contarles un buen cuento.
¿Te preocupa cómo se
están criando los chicos de hoy en día?
Sí, muchísimo. Hoy el problema de la pantalla, es el
problema de la pantalla con la soledad también. Yo no puedo creer que haya
chicos con Facebook y los padres no sepan la clave, porque la ley dice que a
los 16 años deben tener Facebook. No se trata de investigarlos policíacamente,
pero sí cada tanto entrar a ver quiénes son los contactos y qué sitios estás
visitando, porque no pueden distinguir lo que están bien de lo que está mal y
en lo virtual hay mucho más peligro que en lo real.

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