sss ROSBARING: Hollande, ¿La nueva Revolución Francesa?

lunes, 7 de mayo de 2012

Hollande, ¿La nueva Revolución Francesa?

Liberté, Égalité, Fraternité (Libertad, Igualdad, Fraternidad); son los principios en los que se basó la Revolución Francesa a fines del Siglo XVIII. Sus raíces revolucionarias, si bien se vieron apagadas en los últimos tiempos, nunca dejaron de estar presentes en su cultura, en su música, en sus charlas en el "Café de la Paix (lugar emblemático de París, donde alguna vez se sentó Napoleón Bonaparte a planificar sus estrategias de guerra). Quizás el glamour, la moda, los perfumes y el champgne que caracterizan al país Galo, generaron que el pueblo se distraiga y desvalorice aquello que alguna vez los enalteció como Nación. Sin recordar, para no mencionar el "olvido", término que no me parece justo para ellos, que fueron los precursores en sublevarse contra el poder y las injusticias de la monarquía.


Caminando por la capital de dicho país, se pueden notar destellos de aquellos años de lucha y sacrificio que han sabido llevar adelante para reivindicar sus derechos como pueblo y, fundamentalmente, como seres humanos. Navegando por el rio Senna se asoman miles de gigantes que conmemoran y recuerdan aquellos años revolucionarios, como Des Invalides, Notre Dame, Conciergerie, que intentan mantenerse fuertes, visibles y estables como aquellos valores que alguna vez fueron tan importantes como para dar la vida por ellos.


En la actualidad, el billete reemplazó esos pilares para transformarse en el objetivo máximo a alcanzar, generando discriminación, xenofobia, clases sociales, aislamiento, codicia, poder. La suma acumulada de ese papel pareciera ser el camino a la felicidad, a la alegría eterna, al éxtasis prolongado, pero nadie lo ha alcanzado, y aquellos que juntaron una suma extravagante no caminan por la vida festejando lo felices que son, sino preocupándose por no perder ni un pelo menos de los que tienen, porque ni "el para siempre" dura tanto.

No estoy hablando de personas, de seres de carne y hueso con pensamientos reflexivos, críticos, con razonamiento sobre miles de temas y actitudes cotidianas que invanden nuestros días para estresarnos, preocuparnos y hacer de nuestras vidas la rutina más insoportable que podemos aguantar, pensando en un futuro, y haciendo de él algo más importante que nuestro presente, sino que estoy hablando de Estados, Repúblicas, Naciones de todo el mundo, que se olvidaron de su gente, de sus pueblos, de sus comunidades, de sus tribus por el afán de ser potencias, primermundistas, económicamente rentables y redituables para las empresas que tienen como único fin el lucro.

Europa está atravesando una crisis económica, de esas que los países del sur hemos padecido, de la cual pareciera que no pueden salir, y piensan que la solución se encuentra en empobrecer a los ciudadanos, en aumentar impuestos, acortar el gasto público, pedir rescate al FMI, seguir sus consejos y sus órdenes creyendo que los está ayudando por la simple razón de que buscan su bienestar, y no porque es una forma de manipularlos según sus propios intereses. 

Sin embargo, el pueblo francés pareciera que dejó de caminar embriagado por el vino y el champagne para chocarse con uno de los muros de la bastilla que les recordó, les hizo abrir los ojos, que hubo un tiempo en que su pueblo peleó por sus propios intereses, salió a la calle a manifestarse en contra de la sociedad de consumo (Mayo Francés - 1968) y que hoy debían revalidar ese poder social para generar un cambio en sus tierras y darle paso a un gobierno que defienda los intereses de su país y no del Fondo Monetario Internacional y la UE (Unión Europea).

Con el 51, 62% el socialista François Hollande ganó las elecciones presidenciales en Francia, superando a su rival Nicolás Sarkozy, quien obtuvo el 48, 38%. De esta manera, se transforma en el segundo socialista en convertirse jefe de Estado, luego de Mitterrand (1981 - 1995). 

Acabar con la austeridad es la frase que pretende Hollande hacerle llegar a todo el viejo continente, para demostrarles que de las situaciones difíciles se sale con medidas propias, populares, que defiendan a quienes le confiaron la responsabilidad de dirigir su patria, y no dejandose influenciar por los capitalistas del mal que intentan a toda costa el vaciamiento económico de los países.

El nuevo presidente, quien asumirá el 15 de Mayo, genera gran expectativa en todo el mundo, no solo por ser un político de "izquierda", sino porque su "programa electoral" está compuesto por 30 puntos que generan entusiasmo y optimismo en todos aquellos que piensan que la política es la mejor forma de hacer el bien, como también de hacer el mal. Hollande pretende recordar viejos tiempo y defender el Estado de Bienestar, darle trabajo a los jóvenes a traves de el "contrato de generación", invertir en educación contratando a 60 mil docentes para reemplazar a aquellos que deben jubilarse y renovar la manera en que se educa.

Creer y soñar, es lo que nos mantiene vivos, activos y atentos para poder hacer valer nuestros pensamientos, demostrando que las utopías se crearon para que las personas no puedan llevar a cabo sus ideales. Es la visualización de nuestras "utopías", las que nos generan esa adrenalina interna que estalla cada vez que nos damos cuenta que lo imposible está más cerquita de ser posible. Pero también no hay que pecar de ingenuos y soñar con los pies en la tierra, porque sino nos vamos volando como aquellas ideas que nunca se realizaron.





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