Los medios de comunicación juegan un papel importante dentro de una sociedad, ya que son formadores de opinión, y poseen la capacidad de abrir la ventana para mostrar lo que sucede dentro y fuera del país. Gracias a la información que difunden, se puede generar caos, paz, guerras, reclamos, satisfacción, seguridad, etc.
Los medios actuales canalizan ese flujo hacia el mercado, es decir, que manipulan la información en base a lo que la sociedad consume o genera este. El miedo, tiene la particularidad de llegar bien profundo al seno de la sociedad, debido a que los pilares fundamentales de una familia, por ejemplo, es el cuidar a sus miembros, su salud y su seguridad.
Estos puntos son fáciles de corromper cuando la información que se difunde vulnera la seguridad implantada y se reemplaza por el miedo. Miedo que es infundado desde los medios masivos de comunicación y que conlleva a gastar dinero en artefactos que, según ellos, brindarán la seguridad necesaria para pasar el mal momento.
Con respecto al flujo de información que atraviesa la ventana de los medios, desde afuera hacia adentro, sucede algo similar. Las organizaciones que manejan el monopolio de la información internacional, la difunden en base a su propio interés.
La CNN (cadena estadounidense), se encarga de venderle material a la mayoría de los países subdesarrollados, logrando infiltrar e imponer implícitamente una subjetividad acorde a los intereses buscados. Esto se da, gracias a que no todos los países tienen los recursos suficientes para autoabastecerse de información internacional, e inevitablemente deben caer en el mercado que proporciona el material necesitado.
Un ejemplo claro es el de la muerte de Osama Bin Laden, que lejos de ver dinstintas versiones o miradas sobre el asunto para generar una crítica lo más objetiva posible, tenemos una única verdad, Bin Laden está muerto y el mundo es un lugar más seguro ahora. Esto genera un ganador y un perdedor; un héroe y un vencido. La imagen de Estados Unidos y el presidente Barack Obama aumentó notáblemente a nivel mundial.
Cuando el flujo informativo está manejado por pocas personas y pocos medios, se puede controlar a las masas a escalas inmensas sin generar sospecha alguna. Tienen la capacidad de dirigir el rumbo que más les convenga, no solo a un país, sino al mundo, manipulando el mercado como mejor les parezca.
En Argentina con la nueva ley de Radiodifusión, se rompe con el monopolio informativo y da lugar a que se abran muchas ventanas que muestren lo que sucede dentro de la sociedad y dejar de lado una única visión que nos cree una realidad, quizás, que no es. Nos permite escuchar múltiples voces sobre un tema, es decir, se hace más plural. Además, con las páginas web esa pluralidad se agranda aún más ya que tenemos al alcance de nuestras manos la posibilidad de consumir flujos de información del más variado y de muchos medios distintos.
Esto permite que las personas manejen su subjetividad sobre la realidad como les parezca y dejen de ser dominados por un grupo económico que busca penetrar una única realidad sobre los hechos según los intereses que tiene en juego.
La nueva ley permite abrir el mercado para que la sociedad elija lo que quiere consumir. Buenas y malas noticias hay muchas, pero ahora podemos elegir cuales ver y porque medios. Ya no se acepta tan fácilmente una noticia.
La muerte de Bin Laden, trae aparejada más dudas que certezas; la gente, los medios de comunicación piden pruebas que confirmen lo que la CNN difunde, por ejemplo, ya no se cree todo lo que se ve, escucha o lee, porque hay muchas versiones sobre una versión.
Por lo tanto, el flujo informativo no puede direccionar el mercado a gusto paciere como lo hacía antes, no se puede más manejar la opinión pública de una determinada mirada, no se puede imponer más qué consumir, porque la diversificación de medios y de voces ponen una barrera con muchas puertas para que cada uno elija por cuál atravesar ese muro de información que, inevitablemente, nos lleva al consumo.
Primero, me gusta el blog. Segundo, sobre este tema en particular, creo que es positivísimo el cambio a nivel informativo que se está dando en el país... En cuanto a lo que recibimos de afuera, y por qué no lo que consumimos de los medios o empresas de acá, está en cada uno aceptar lo que recibe como verdad, o mirarlo de forma crítica... Aprovecho que comento para hacer un paneo de todas las publicaciones jajaaj! Yo trato de informarme desde distintas miradas, para poder sacar las conclusiones pertinentes... 678 me cuenta una versión, Clarín y sus multimedios me cuentan otra: yo analizo las dos y no me caso con ninguna.
ResponderEliminarTe mando un abrazo Nacho, felicitaciones por el blog!!